La cuenta atrás para la clausura del actual parking ha empezado y existe el peligro de cierre de la carretera de acceso a este aparcamiento
El actual aparcamiento de Cala Agulla, el cual lleva funcionando desde hace 40 años, tiene que cerrarse y los terrenos donde se ubican han de regenerarse, según ordena el Ministerio de Medio Ambiente, al encontrarse dentro de una zona de conservación de la naturaleza (ANEI).
El actual concesionario de este aparcamiento adquirió, al efecto, una propiedad adyacente para trasladarlo. La Ley de Conservación de Zonas medioambientales (LECO) del Parlament de les Illes Balears ha recibido enmiendas en este sentido con la finalidad de consultar a los vecinos del parking, representados por la Asociación de residentes de Son Jaumell y a los propietarios interesados en la nueva ubicación para una aprobación adecuada y planificación del nuevo parking.
Al encontrarse el actual aparcamiento en zona ANEI, Xarxa Natura 2000 e incluído en la prolongación del Parc Natural del Llevant se decidió su cierre, algo que no ocurrió, dicen los vecinos de Son Jaumell, en el parque natural de Es Trenc o Cala Llombards (Santanyí) y existe parking en la carretera que conduce a la ermita de Betlem de Artà. La dimensión de los dos aparcamientos dentro de terreno rústico de Es Trenc, entre los dos enclaves, suman 34.000 m2, para una playa que en su extensión es aproximadamente diez veces superior a la de Cala Agulla, y que el primero de aquellos aparcamientos se encuentra en zona dunar y a un minuto de la ribera del mar; con un capacidad máxima de 400 plazas.
La propuesta que para el nuevo parking se ha solicitado es de 450 plazas en unos terrenos de unos 25.000 m2 para una playa, ya lo hemos dicho, diez veces inferior en extensión a las que se citan como ejemplo y comparación.
La reforma aprobada por el parlamento en base a la enmienda presentada por PSIB-PSOE y MÉS per Mallorca, para la modificación de los espacios que, al parecer se encuentran en zona rústica, a la LECO permite una ubicación alternativa al actual aparcamiento de Cala Agulla.
Todos los partidos con representación en Capdepera habían consensuado hace meses la nueva ubicación.
Recientemente, solamente PSIB, MÉS y el PP votaron a favor, mientras que “Unidas-Podemos”, el PI y Ciudadanos se desmarcaron. También se han manifestado contrarios a este acuerdo el GOB y los vecinos de Son Jaumell.
Ha empezado la cuenta atrás para clausurar el actual aparcamiento situado en un área natural de especial interés. Ante las objeciones de vecinos y ecologistas durante la elaboración del proyecto se ha detectado que el aforo de lo que sería el nuevo aparcamiento incluso podría reducirse.
El proceso de tramitación puede alargarse en el tiempo al tener que declararse el nuevo proyecto de interés social, debiendo licitar el servicio y teniendo presente las posibles expropiaciones.
La Asociación de Vecinos de Son Jaumell ha protestado por la aprobación del nuevo aparcamiento sin necesidad de una nueva evaluación. No se han tenido en cuenta, dicen algunos de sus integrantes, aspectos esenciales de impacto ambiental, la planificación del transporte y la movilidad de los vehículos y personas, y otros temas jurídicos anexos.
Otras alternativas no se estudiaron, y eso que el 29 de septiembre de 2022 los vecinos ya solicitaron al presidente del Parlament que detuviera el actual proceso y que iniciara la mencionada evaluación, planificación y aprobación adecuada.
Y luego está el cierre de la carretera de acceso al actual parking. Desde el Ayuntamiento de Capdepera se ha previsto que para acceder al área de aparcamiento se utilicen las estrechas y antiguas rutas de Son Jaumell, que es donde está situada la urbanización vecinal. Dichas vías no son adecuadas, parece ser, para albergar el enorme tráfico existente en verano, pues su ampliación implicaría la destrucción de antiguos márgenes de pared seca, típicas de Mallorca, aparte de la pérdida de la calidad de vida y tranquilidad de aquella zona residencial.
La Asociación no entiende que se hable y se ponga enfasi sobre una Mallorca más respetuosa con el medio ambiente y más sostenible, con movilidad razonable y la eliminación de mayor destrucción por parte del turismo desenfrenado y, por otra parte, al igual que sucedió en lejanos tiempos pretéritos, un aparcamiento de estas características sería contradictorio con dichos objetivos.
La playa de Cala Agulla, en verano, está tan saturada que ni siquiera hay sitio para extender cualquier pequeño objeto. Los vecinos han manifestado que se trata de un grave problema político al que cabe enfrentarse. De hecho, para demostrar que en el pasado el lugar que se señala como emplazamiento del nuevo aparcamiento fue área de cultivo agrícola, se están recabando documentos, fotografías y planos entre los habitantes más longevos de Capdepera, con el fin de adjuntarlos a los pliegos de disconformidad que se vienen preparando.
Por otra parte, en total contradicción con lo descrito más arriba, preguntan: ¿Se tendría que autorizar de nuevo un aparcamiento mucho mayor para esta misma playa cuando esté saturada?
La cuestión, ahora mismo, es conocer si se está actuando en beneficio del interés público o si determinados intereses particulares no están en primera línea. En dos años deberá estar dilucidado el tema, puesto que el actual parking de explotación privada y sin licencia para operar, con capacidad para albergar seiscientos vehículos diarios en los fines de semana de julio y agosto, era obvio y de conocimiento público que llegaría el día en que tendría que cerrarse.
