La situación de la Policía Local de Capdepera ha vuelto a situarse en el centro del debate municipal después de que en los últimos días hayan trascendido problemas de cobertura en determinados turnos, especialmente durante la noche. La falta de efectivos disponibles en la calle, la dependencia de las horas extraordinarias, las reivindicaciones laborales de la plantilla y los límites presupuestarios y administrativos del Ayuntamiento dibujan un escenario delicado en plena temporada turística.
Faxdepera ha recogido la versión de representantes sindicales de la Policía Local, en este caso del Sindicato USO, y también la posición del Ajuntament de Capdepera, con el objetivo de entender a qué se debe esta situación y qué la provoca.
El conflicto laboral tiene su origen, según la parte sindical, en la solicitud presentada por USO el 23 de agosto de 2025 para negociar un nuevo pacto de funcionarios. “El pacto vigente data de 2018 y, desde entonces, las condiciones económicas se han quedado desactualizadas”, explican. También reclaman nuevas medidas de conciliación familiar y laboral.
Además, comentan que el Ayuntamiento no les convocó para iniciar la negociación hasta febrero de 2026. “Entre febrero y abril se mantuvieron varias reuniones, pero no recibimos ninguna respuesta concreta y ni una propuesta definitiva”. Ante esa falta de avances, la plantilla de la Policía Local acordó el 6 de mayo dejar de realizar horas extraordinarias de forma voluntaria a partir del día 8, hasta que existiera un compromiso serio por parte del Ayuntamiento.
Uno de los puntos que más preocupa es la cobertura real de los turnos. Los representantes sindicales consultados aseguran que “durante el Mercat Medieval únicamente hubo dos agentes en la calle, cuando en años anteriores podían llegar a prestar servicio alrededor de doce”, explican. También afirman que ha habido turnos de tarde con un solo policía y noches sin ningún agente disponible en la calle. De hecho, confirman que hace un par de días, en la noche de Sant Joan, “solo hubo un policía en la vía pública y también se han producido jornadas sin agentes destinados en playas mientras se recibían llamadas por la proliferación de venta ambulante en Cala Agulla”.
La situación se produce en un municipio que multiplica su actividad durante los meses de verano. “Capdepera no solo debe atender a su población residente, sino también al incremento de visitantes en Cala Rajada, Cala Mesquida, Canyamel, Font de Sa Cala y las zonas de playa”, explican. Este aumento de presión turística eleva la demanda de vigilancia, control de la convivencia, atención a incidencias, tráfico, playas y actividad nocturna.
Además, insisten en que “el problema no puede resolverse únicamente con refuerzos externos ni con horas extraordinarias”. Según explican, actualmente no hay 36 policías disponibles para trabajar en la calle, sino 33 agentes funcionarios de carrera, de los cuales solo 23 pueden prestar servicio operativo distribuidos en cuatro turnos: mañana, tarde, noche y playas. El resto se encuentra en segunda actividad, administración, emisora o policía tutor, realizando funciones no operativas. A ello deben añadirse bajas, permisos u otras situaciones que reducen la disponibilidad real.
En cuanto a los servicios mínimos indican que actualmente están fijados en tres agentes por turno: uno en la emisora y dos en la calle. No obstante, sostienen que “en numerosos turnos ni siquiera se alcanza esa cifra”. Subrayan que “esta situación no es responsabilidad de los agentes y que no puede resolverse trasladando toda la carga a la plantilla, obligándola a renunciar a días libres o dependiendo de forma permanente de las horas extraordinarias”.
En materia retributiva, piden que se actualicen las condiciones del convenio vigente desde 2018 al coste actual de la vida. “Solicitamos un incremento del 28 o 29%, que es lo que se vincula a la subida acumulada del IPC desde 2018 hasta 2026; y que se apliquen desde el 1 de enero de 2026”, así como solicitan medidas de conciliación familiar y laboral, que desde su punto de vista no tendrían coste económico para el Ayuntamiento, sino que dependerían de una mejor organización de turnos, permisos y descansos.
“No estamos exigiendo privilegios, sino que se actualicen unas condiciones que llevan ocho años sin revisarse y que se garantice que los funcionarios puedan organizar su vida familiar con una mínima estabilidad”, señalan desde la parte sindical.
Sobre las retribuciones reales, el representante sindical explica que “un policía que acaba de entrar en el Ajuntament de Capdepera, y durante sus primeros cinco años de servicio (hasta que cobre su primer tramo de la carrera profesional), percibe 2.262 euros brutos, lo que implica un sueldo neto de 1.652 euros netos tras IRPF y contingencias. A esa cantidad pueden añadirse complementos en caso de que se trabaje fines de semana y festivos”, pero recuerda que “estos conceptos no se perciben durante vacaciones, bajas médicas o determinados permisos”.
También matiza que los sueldos de hasta 6.000 euros, de los que se ha hablado en ocasiones, se dan en casos muy concretos del año, por acumulación de festivos y realizando un elevado número de horas extraordinarias durante ocho jornadas en un solo mes que, según explican, pueden llegar a incumplir los descansos mínimos exigidos por la ley.
Desde el sindicato explican que el problema no se explica únicamente como se puede creer por la distancia con Palma y la marcha de policías por lo lejos que está Capdepera. “Actualmente, la práctica totalidad de la plantilla vive en Capdepera o en municipios cercanos como Artà, Son Servera, Sant Llorenç o Manacor”. Aun así, advierten que “muchos agentes podrían plantearse trasladarse a otros ayuntamientos si la situación no cambia”.
Otro de los elementos que aparece en el debate es la dimensión de la plantilla. Tomando como referencia las características del municipio Capdepera, consideran que Capdepera debería contar con una plantilla de entre 60 y 70 policías. “La actividad turística, comercial, nocturna y de ocio genera una carga de trabajo superior a la de otros municipios con una población residente similar”. De hecho “en otra época Capdepera llegó a superar los 60 agentes”.
Otra de las preocupaciones que plantean desde el sindicato es una posible reorganización de turnos, ya que indican que en una Mesa General de Negociación se planteó la posibilidad de que todos los agentes rotaran entre los cuatro turnos, si bien aseguran que no se acordó nada de forma definitiva u oficial. Consideran además, que la posible disolución de unidades como la nocturna o la de playas supondría una alteración importante de las condiciones laborales y de conciliación de muchos agentes y podría provocar nuevas salidas hacia otros municipios.
La versión del Ajuntament
El Ayuntamiento, consultado también para conocer su punto de vista, evita tomar soluciones precipitadas y sitúa el debate en el terreno de los informes y la viabilidad. A día de hoy, se está estudiando el margen posible de actuación, pero recalcan que antes de dar cualquier paso, deben disponer los análisis económicos, financieros y jurídicos necesarios que se están elaborando y de los que está a la espera.
La alcaldesa, Núria Garcia, reconoce que la situación de la Policia Local “es una cuestión importante, y se está estudiando por parte de los técnicos del ayuntamiento; estamos a la espera de los informes que nos confirmen hasta dónde puede llegar el consistorio”. Explica además que “cualquier posible actuación debe analizarse previamente desde el punto de vista de la viabilidad económica, financiera y jurídica, atendiendo al presupuesto y al tope de gasto que condicionan cualquier decisión consistorial”.
La semana que viene, la alcaldesa de Capdepera tiene previsto mantener reuniones tanto con representantes del Institut de Seguretat Pública y de Delegación del Gobierno. Unas reuniones que llegan en plena temporada turística y en un momento en el que se ha puesto sobre la mesa la necesidad de reforzar la coordinación entre administraciones y cuerpos de seguridad.
Además, en la Mesa para la Transformación del Modelo Turístico, celebrada este jueves, la representante de la Guardia Civil confirmó que está previsto reforzar la presencia del cuerpo durante el verano en el municipio, con la llegada de nuevos guardias civiles a partir del mes de julio al puesto de Artà.
El debate queda abierto en varios frentes. Por un lado, la Policía Local reclama una actualización de sus condiciones laborales y económicas, más planificación y una estructura de plantilla que permita cubrir los servicios sin depender de horas extraordinarias. Por otro lado, el Ayuntamiento afirma que está estudiando el margen de actuación posible, pero que cualquier decisión debe respetar los límites presupuestarios y contar con los informes correspondientes.
La temporada turística ya está en marcha. Capdepera afronta el verano con la necesidad de garantizar la seguridad, ordenar la convivencia y atender la demanda de servicios públicos en un municipio que durante estos meses multiplica su actividad. Las próximas reuniones serán claves para comprobar si se puede encauzar una situación que afecta tanto a la plantilla de la Policía Local como al conjunto del municipio.
