13 febrero 2026

    Compromisos institucionales y cautela: la lección que ha aprendido Capdepera

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    Si algo ha aprendido el Ajuntament de Capdepera en estos últimos años es a no lanzar las campanas al vuelo cada vez que una administración supramunicipal le promete una inversión, un servicio o una mejora para el municipio. La experiencia ha demostrado que los compromisos adquiridos por parte de otras administraciones, no siempre terminan materializándose.

    En diversas ocasiones, la administración local ha seguido los procedimientos, ha insistido y ha mantenido reuniones con los organismos responsables. Pero la realidad es que, entre la burocracia, los cambios de prioridades y la falta de ejecución, las promesas muchas veces se quedan en eso: palabras que no se traducen en hechos.

    De la pasarela de Cala Mesquida al transporte público: compromisos sin cumplir

    El caso de la pasarela de Cala Mesquida es solo un ejemplo. Esta semana informamos de que, tras meses de solicitudes del Ajuntament, un técnico de Costas ha visitado la zona y ha asegurado que “en Pascua estará arreglado”. Una afirmación que en otro momento habría sido recibida con entusiasmo, pero que ahora se toma con prudencia. No es la primera vez que se realiza esta promesa y, hasta que las máquinas no empiecen a trabajar, nadie en el consistorio quiere darlo por hecho.

    Algo similar ocurrió con el transporte público. Desde Transports de les Illes Balears se había asegurado que nuestro municipio dispondría de una línea directa de autobús que conectaría Cala Rajada con Palma durante la temporada alta. La idea era una mejora sustancial para residentes y turistas, pero el compromiso no llegó a cumplirse. ¿Las razones? Diversos factores que, como en tantas otras ocasiones, dejaron la propuesta en el aire, como que los autobuses recibidos para tal efecto no estaban homologados.

    Un Ayuntamiento no deja de insistir

    A pesar de la falta de resultados en algunos casos, el Ajuntament sigue insistiendo. La estrategia ha cambiado: ahora, en lugar de celebrar cada compromiso como un éxito inmediato, se mantiene un seguimiento constante para que las promesas no se pierdan en el olvido. La administración local ha entendido que su papel no es solo conseguir acuerdos, sino presionar para que éstos se cumplan. Por eso, la única manera de garantizar que las mejoras lleguen es no bajar la guardia y exigir, una y otra vez, lo que se ha prometido.

    Buenas noticias que no deben ocultar los problemas de fondo

    En este número de Faxdepera también hablamos de una noticia positiva: la apertura de un nuevo comercio local en la Plaça del Sitjar, el Forn Ca na Joana. En un momento en el que el comercio tradicional lucha por sobrevivir, la llegada de un nuevo negocio es siempre una señal alentadora.

    Sin embargo, este tipo de noticias no pueden hacernos olvidar que el casco antiguo de Capdepera sigue en un proceso de degradación. Aunque se celebran iniciativas como la apertura de esta panadería, la realidad es que muchos negocios tradicionales han cerrado en los últimos años. El problema no se soluciona con casos aislados de emprendimiento, sino con una estrategia global.

    Planes transversales: una necesidad para el futuro del municipio

    Más que abordar estas cuestiones de manera independiente, como bien señala un colaborador en esta edición, sería necesario la creación de planes transversales que conecten distintas áreas del municipio. Una propuesta que ha estado sobre la mesa es la recuperación de la peatonalización del casco antiguo, una medida que podría ayudar a revitalizar la zona como una zona comercial, facilitando el acceso y mejorando su atractivo tanto para residentes como para comerciantes.

    El comercio local, el urbanismo y el turismo no pueden tratarse como elementos aislados. La clave está en buscar soluciones que integren todas estas áreas, asegurando que el municipio no solo mantenga su esencia, sino que se adapte a las necesidades actuales.

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