11 febrero 2026

    Un paseo por la historia de Cala Ratjada de la mano de “Toni Bombu”

    Nicolás Nadal

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    A veces, las personas se convierten en verdaderas instituciones vivientes dentro de una comunidad. Este es el caso de Antonio Garau Muntaner, más conocido como «Toni Bombu», una figura emblemática de Cala Ratjada que, a sus más de noventa años, sigue siendo una fuente inagotable de historias, conocimientos y memorias que encapsulan gran parte de la vida y evolución de su pueblo. Conversar con él es como abrir un libro de historia local, donde cada capítulo está impregnado de vivencias, anécdotas y personajes de tiempos pasados.

    Al llegar a su residencia, es imposible no sentir la influencia de este hombre en la comunidad. Su vida está entrelazada con la historia del prestigioso «Hostal Ca’s Bombu», que regentó durante muchos años y que aún sigue siendo un hito en la comarca, ahora gestionado por sus hijos, Tomeu y Margarita. Incluso hay una calle en Cala Ratjada llamada «Carrer de Ca’s Bombu», lo que evidencia el impacto que ha tenido este hombre en su entorno.

    El legado del «Hostal Ca’s Bombu» y su papel en la historia

    El «Hostal Ca’s Bombu», fundado hace más de un siglo, ha sido testigo de momentos históricos de gran relevancia. Uno de los episodios más recordados es la cena que Ramón Franco, hermano del dictador Francisco Franco, disfrutó en el hostal la noche antes de su trágica desaparición en un hidroavión en las aguas de Cabo Formentor. Garau recuerda este evento como uno de los muchos momentos destacados que vivió en su hostal. «Podría citar más historias», comenta, aunque con la discreción que lo caracteriza, prefiere no entrar en detalles sobre otros personajes ilustres que cruzaron sus puertas, como MacLean y Burguess, cuyas visitas también forman parte de la rica historia del lugar.

    Pero, sin duda, uno de los recuerdos más entrañables para la familia Garau fue la preparación de las famosas «paellas de arroz a la bomba», que el hostal servía a la familia del magnate financiero Juan March Ordinas, en su majestuoso palacio en Cala Ratjada. A través de estos platos, Toni Bombu y su equipo llevaron la esencia de la gastronomía local a las mesas de los poderosos.

    Una vida multifacética: de la radioafición a los sellos de correos

    Sin embargo, la vida de Toni Bombu no se limita a su faceta como empresario hotelero. Su curiosidad innata lo llevó a explorar otras áreas, y una de sus grandes pasiones fue la radioafición. En la década de 1950, fue pionero en la construcción de aparatos receptores de radio, lo que le permitió conectarse con el mundo a través de las ondas electromagnéticas. Con el indicativo «ECO ALFA 6 GM», Toni Bombu logró establecer contacto con radioaficionados de lugares tan remotos como Japón, las Islas Feroe y las Orcadas.

    Su dedicación a la radioafición llegó a un punto culminante cuando instaló radios de banda pesquera en los arrastreros de Cala Ratjada, facilitando la comunicación entre los pescadores locales y sus familias mientras faenaban en alta mar. «Era emocionante escuchar a los barcos desde casa», recuerda Toni, con un brillo en los ojos. Sin embargo, una desafortunada conversación con un radioaficionado de Segovia, en la que recibió una broma sobre apicultura, lo llevó a abandonar este hobby, desmontando las antenas que tantas alegrías le habían dado.

    Otra de las aficiones que ha acompañado a Toni Bombu a lo largo de su vida ha sido la filatelia. Posee una extensa colección de sellos de diversas nacionalidades, que ha acumulado con paciencia y dedicación. Aunque su actividad como coleccionista se ha ralentizado con los años, la pasión por los sellos sigue latente en su vida, como un reflejo de su interés por el mundo y por las conexiones que estableció a lo largo de su vida.

    El hombre detrás del personaje

    Toni Bombu no solo es conocido por sus logros materiales y profesionales. En Cala Ratjada, es también una figura entrañable, un hombre querido por su cercanía y su generosidad. A lo largo de los años, ha mantenido una fuerte conexión con su comunidad, convirtiéndose en un referente para las nuevas generaciones. Las tardes en su despacho, donde recibía visitas para charlar sobre temas de actualidad, siguen siendo recordadas por muchos de sus amigos. Como comenta el autor de este relato, Nicolás Nadal, en tono de broma: «¡Una regañina oportuna!, me está indicando que debo visitarle con más frecuencia, como hacía en el pasado».

    A pesar de los años, Toni Bombu sigue siendo un agudo observador de la realidad, un hombre que mantiene su interés por la vida social de su entorno y que no deja de sorprender a quienes tienen el privilegio de compartir tiempo con él. Su capacidad de memoria es asombrosa, especialmente cuando se trata de recordar eventos que marcaron la historia de Cala Ratjada.

    El futuro en manos de la familia

    Hoy, Toni disfruta de su familia, aunque la partida de su esposa, María Esteva, hace algunos años, dejó un vacío difícil de llenar. Sin embargo, el legado de los Garau continúa vivo a través de sus hijos, Tomeu y Margarita, quienes siguen gestionando el «Hostal Ca’s Bombu» con la misma dedicación y excelencia que su padre. Su hogar sigue siendo un lugar donde la historia se entrelaza con el presente, y donde la figura de Toni Bombu continúa siendo un faro de inspiración para quienes lo rodean.

    Al finalizar la conversación, una sensación de gratitud queda en el aire. A través de la vida de Toni Bombu, uno puede sentir la esencia de Cala Ratjada, sus tradiciones, su historia y su comunidad. Sin duda, personas como él son las que mantienen vivas las raíces de un pueblo, recordándonos que el pasado está siempre presente en la memoria de quienes lo vivieron.

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