Por Nicolás Nadal
Llevar un control estricto del alumbrado en nuestra localidad es algo que, en un principio, se escapaba a mi mente. Sin embargo, hace ya unos años intenté tomar nota de los apagones que se producían en tiempos pasados. No fue una tarea fácil.
Empecemos por el principio. En la década de los años veinte se instaló una central eléctrica en Capdepera, por la zona de s’Auzinar. Allí, en la bajada a Cala Ratjada, en lo que hoy es conocido como calle Puerto —antiguamente denominada Calle de la Luz y posteriormente Guillermo Timoner—. No sé exactamente las causas por las que la central eléctrica fue a parar a Cala Ratjada, donde estaba ubicada en la calle del Faro con el nombre de “Electra”, hoy calle de Leonor Servera.
En dicha central participaron algunos socios, como Juan Williger, José Terrasa y alguno más. El encargado principal de los motores era “l’amo Tessa Calletes”.
Esta fábrica de luz disponía de dos motores. Uno de ellos, de 80 HP, tenía una placa identificativa de fabricación “Locomotives et Machines”. Existía otro motor de mayor potencia, que sufrió algunas averías importantes, como la rotura de un cigüeñal. Ambos motores funcionaban con el sistema llamado “gas pobre”, alimentado por una caldera. El fogonero era Antonio Mestre Roca, más conocido como “En Toni Vell” (e.p.d.).
Yo, siendo un mozalbete, entré a trabajar en la “Electra”, ganando cinco pesetas a la semana. Mi función consistía en llenar capazos de leña para alimentar el horno de la caldera.
Recuerdo especialmente una experiencia con el motor pequeño. Como ya he dicho, trabajaba como aprendiz en la central. Estos motores de “gas pobre” funcionaban gracias a la caldera alimentada con leña. La llamada “culata”, que es la pieza metálica que se ajusta al bloque del motor y cierra los cilindros, resultaba complicada de desmontar. Por ello, un operario debía introducirse dentro del bloque para eliminar la carbonilla adherida. Como yo era joven y de complexión delgada, tuve que entrar en el bloque para rascar la culata y limpiarla.
Los motores tenían acoplada una alternadora, que era la encargada de abastecer de alumbrado a Cala Ratjada y Capdepera. Don Juan Williger, ciudadano suizo, era una persona de gran paciencia y bondad. Tenía una frase muy característica: “Es poble me demana llum i sa moixa me demana llet, què puc fer jo”.
Con el paso de los años, concretamente el 16 de enero de 1959, fue cuando GESA entró en funcionamiento suministrando electricidad a nuestro municipio. Si con la “Electra” había problemas de abastecimiento, con el servicio de GESA fue de mal en peor, ya que a la más leve lluvia o ráfaga de viento el alumbrado desaparecía, teniendo que recurrir a las velas.
Con la llegada de la corriente eléctrica procedente de Alcúdia, el alumbrado de las calles quedaba encendido todo el día. El único guardia municipal de Cala Ratjada, Miguel Pascual (e.p.d.), casado con una hermana de mi padre, con una caña abierta en forma de pera en uno de sus extremos, debía enroscar y desenroscar las bombillas.
Hubo un caso curioso en la comarca del Llevant de Mallorca, concretamente en Cala Millor. El 31 de diciembre de 1966, el gobernador civil de Baleares, Plácido Álvarez Buylla, tenía una cena con invitados. A media tarde, el alumbrado desapareció. En el hotel pensaron que, si no volvía la luz, pondrían en marcha el grupo electrógeno, pero debido al salitre, este no funcionó. El gobernador y sus invitados tuvieron que cenar a la luz de las velas. Se habló de una posible sanción a la empresa suministradora, pero nunca se supo ni su cuantía ni si llegó a aplicarse.
Como dato curioso, siendo corresponsal del Diario Baleares, fui publicando estas “peripecias” sobre los fallos del alumbrado. En una ocasión, un responsable de la compañía fue a un bar preguntando dónde vivía el corresponsal. Le indicaron mi domicilio y vino a verme para hacerme una oferta que podría considerarse un soborno: si dejaba de publicar los fallos del suministro, me harían una gran rebaja en la factura. Por supuesto, lo mandé a paseo. No me dejé sobornar por nadie.
Llevé un control de los apagones desde el 22 de agosto de 1997 hasta el 14 de mayo de 2006, más de ocho años tomando notas. Mi madre, al principio, me decía: “Colau, ¿no tens altres feines que anotar es apagons?”.
Para los curiosos, puedo decir que este control fue exhaustivo. Los apagones afectaban no solo a nuestro municipio, sino a toda Mallorca. Fue un trabajo minucioso que requería paciencia, pero, o hacemos las cosas bien hechas, o no las hacemos. Para perder el tiempo, mejor no hacer nada.
Apagones habidos
Cronología
22 de agosto de 1997
Un rayo causa un apagón de más de seis horas y provoca un apagón en toda la isla de Mallorca, que duró más de 6 horas sin fluido eléctrico y causó pérdidas millonarias en el sector turístico.
28 y 29 de octubre de 1997
Una tormenta deja sin luz al Estadio Luis Sitjar. Durante dos días, las tormentas causaron cortes de suministro y dejaron sin luz el estadio Luis Sitjar durante un partido entre el Mallorca y el Real Madrid.
7 de octubre de 1999
Colapso de tráfico por un fallo en el suministro.Una avería dejó a oscuras el centro de Palma durante más de dos horas y provocó un enorme colapso de tráfico. El Hospital General sufrió las consecuencias del apagón. (Cala Ratjada fue afectada).
16 de noviembre de 1999
El 25% de la isla de Mallorca se queda sin electricidad. Una cuarta parte de la isla se quedó sin electricidad durante una hora y media por la avería en dos de los cuatro grupos generadores en la central de Alcúdia. (Cala Ratjada fue afectada).
15 de junio de 2000
Una avería paraliza Mallorca durante 5 horas. Un cortocircuito en la subcentral de Llubí provocó un apagón que se prolongó durante cinco horas y que afectó a toda la isla de Mallorca. (Cala Ratjada fue afectada).
21 de junio de 2003
Más de seis horas a oscuras en varios municipios. Una gran avería dejó sin luz eléctrica a 330.000 abonados, algunos de los cuales tardaron más de 6 horas en recuperar el servicio. (Cala Ratjada fue afectada).
16 de septiembre de 2005
21.000 personas se quedan a oscuras. Un fallo en una subestación afectó a 21.000 personas en el centro de Palma y provocó importantes problemas de tráfico.
Nota:
Durante el año 2005, GESA atendió a 86.000 llamadas de particulares sobre averías. En total se efectuaron 506.184 consultas y 400.000 de carácter comercial.
2 de febrero de 2006
Un fallo en “Es Murtera” deja sin luz al 50% de los pueblos de la isla.
El apagado fortuito, de las 18:00 a las 20:00 h, de uno de los grupos eléctricos obligó a suspender el suministro de forma dispersa.
(Cala Ratjada fue afectada durante 2 horas sin fluido).
Apagones sin causa justificada
15 de febrero de 2006
Apagón sin causa justificada
De las 05:30 h a las 06:00 h.
28 de febrero de 2006
De las 09:30 h a las 09:35 h: ausencia de fluido eléctrico.
De las 17:15 h a las 17:45 h: ausencia de fluido eléctrico.
5 de marzo de 2006
Con un temporal huracanado de viento, con ráfagas de más de 150 km/h, se produjeron algunos apagones por la tarde, de escasa duración.
5 de abril de 2006
De las 05:10 h a las 05:25 h: ausencia de fluido eléctrico.
10 de abril de 2006
Primer apagón: de las 05:15 h a las 05:30 h.
Segundo apagón: de las 14:15 h a las 14:30 h.
10 de mayo de 2006
A las 08:05 h, un apagón de 5 minutos de duración.
14 de julio de 2006
A las 05:35 h se produjo un apagón de unos 10 minutos. Durante la mañana se registraron algunos cortes de fluido eléctrico en distintos sectores.
Cala Ratjada, 14 de julio de 2006, viernes.
Nicolás Nadal
