12 febrero 2026

    Retazos de archivos de un pseudo-escritor del siglo veinte

    Narraciones verídicas… o casi. Lewis Th. Gardens

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     A la playa denominada “Agulla”, la nombro en mis libros “Aguya”, basándome en el diccionario mallorquín de J. Amengual (1838-1858) o “Guya” (aguja), por considerar, por pura lógica, que ese nombre le fue dado a causa del saliente que conforman las rocas a la izquierda de la misma, y llamado por su forma, “Es Guyó” (diminutivo de aguja). Uno de los letreros más correctos es el de la inmobiliaria de Juan Ladaria que dice: “Carretera Playa de la Guya nº 134”. 

    Así, finaliza mi primera novela que fue realizada entre Cala Rajada y la ciudad de Palma de Mallorca. Se comenzó el 22 de septiembre de 1999 y se terminó, aparte posteriores arreglos y revisiones, el 10 de marzo de 2000.

    “Gabellins” es el nombre dado a los naturales de Capdepera. “Femellut” quiere decir mujeriego. Existe allí la “Cueva del Muerto” a quien le pusieron un “uy de vellut” o séase, ojo hinchado, o morado. ”Sabeu qui és es mort, madó Maria? ¿Se sabe quien és el muerto, señora María? ”Encare no… ara hu demanaré: Todavía no, ahora lo preguntaré”. 

    ANY 1956, VORA LA PLATGETA DEL COSTAT DE CASA MATEO

    En el mismo índice de notas y traducciones podemos encontrar “estimar”, expresión más usual en Mallorca y equivalente a querer, o apreciar. La “tieta Bel” es un diminutivo cariñoso de tía Isabel. 

    Son Jaumell es una importante posesión del término de Capdepera, donde “l’amo” es el tratamiento respetuoso dado en Mallorca a personas de cierta edad. “L’amo En Biel”: el amo Gabriel. “Madó” es el tratamiento respetuoso equivalente a l’amo, pero referido a la mujer (madona). 

    NINS CALARAJADERS A LA PLATGETA VORA CA’N MATEU, COMENÇAMENT DELS ANYS 60

    “Tiá y Tomeu”, apelativos equivalentes a Sebastián, diminutivo de Sebastiá, en mallorquín, y lo mismo de Bartomeu, en mallorquín, o sea Bartolomé. “Puig Seguer”, pico montañoso, monte (“Puig”). “Font de Sa Cala”: Fuente de la Cala. “Ets Provençals”: Los provenzales. “Ets (los) , plural de “es” (el). “Es cap vermell: El cabo Bermejo, o rojo.

    Y termino con 4 apuntes más que forman parte de ese léxico poco común que acabo de endilgar a mi sufrido lector y que forman, todos ellos, parte de los argumentos de mis narraciones. Ahí van los cuatro últimos: “Casa Mateo”, nombre de una antiquísima fonda de Cala Rajada.  “Tòfol” (Cristóbal), nombre de una antigua fonda frente a los astilleros del puerto, y ya desaparecidos. “Es Cagarro”, igual a “El zurullo”. “C’an Capet”: Casa Capet (Cabecita). Nombre dado a esa cuesta de Capdepera.

    S’ ENTRADOR A LA PLATJA DE CALA AGULLA, LES CASES DE CA’N BALAGUER I EL PRIMER XIRINGUITO
    CUADRO DE VENTOSA DE 1940, DE ROSA GALMÉS, DE FONDA CASA MATEO

    TONI “CORET”.-  Ahora ya sí podemos continuar la narración que, sobre Toni “Coret” les iniciamos la pasada semana: 

    Bajo la luz de una resplandeciente luna de agosto, Toni Coret se acercó lentamente al muellecito de la playa de Cala Agulla, bordeó la punta del diminuto espigó que forma bajo els “pins de les Vegues”, hasta un embarcadero del ”escar” allí existente, mientras contemplaba la efigie de aquel lagarto, cocodrilo o dinosaurio que sobre “Els Pelats” descansaba plácido; saltando ágilmente sobre el pequeño malecón donde ató la embarcación a un resalte, o poyo de cemento, que le hizo las veces de “noray”. 

    CALA AGULLA, 1970 SOLAMENTE DOS HOTELES

    Tenía tiempo. Una bombilla, adosada a un poste y protegida por una oxidada pantalla que chirriaba al leve soplo de la brisa, intentaba con su pobre luz iluminar aquel paraje. Sacó una cesta del “llaut” y, sentado sobre el pequeño dique de contención de las aguas contra el chaletito de verano construido hace años por una familia noble de la zona, se dispuso a cenar. A pesar de los tenues ruidos que provenían del pueblo en fiestas, y el de los cohetes, aquello era la imagen de la tranquilidad. 

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