Més per Capdepera ya se ha puesto manos a las obra tras las elecciones. Su primera ‘denuncia’ está relacionada con el vertido de escombros de obra en varias parcelas de nuestro municipio, destacando sobre ellos el de la zona rústica del camino de Son Terrassa.
Se preguntan si está actuación (el vertido) cuenta con algún tipo de permiso o licencia. En caso de no tener, comentan que “cuesta creer que el Ayuntamiento no haya tenido conocimiento de esta actividad, ya que parece que hace meses, por no decir años, que se vierten escombros”.
Aquí, cuando hablamos de ayuntamiento posiblemente deberíamos referirnos, tal y como comentan desde la formación a los departamentos de Urbanisme y Medi Ambient del Ayuntamiento, los cuales, independientemente de responsabilidades políticas deberían haber actuado de oficio (porque seguro que o bien el celador o los funcionarios del departamento deben tener constancia de la situación).
En su comunicado, Més habla de que “es imperativo que las autoridades competentes tomen medidas firmes para afrontar esta problemática”, si bien también se podría añadir que los propios profesionales de ‘la casa’ podrían haber actuado.
Con ello, no se critica ni se pone en entredicho el trabajo de los profesionales públicos, pero si ellos (y sobre todo los técnicos superiores de los departamentos), que son los profesionales en la materia son tenidos en cuenta y se les permite y anima a que puedan actuar, posiblemente casos como los citados en el comunicado podrían ser evitables en parte o en su totalidad.
No olvidemos que el Ayuntamiento no son solo los políticos. También hay un gran equipo de profesionales que deben ser valorados y animados a ser más participativos si cabe.
Més añade en su nota que “pediremos explicaciones claras y concisas sobre lo que se ha hecho en los últimos años, y que se hará en adelante con el nuevo equipo de gobierno, para identificar, perseguir y sancionar a los responsables de los vertidos de restos de obra sin contar con la oportuna licencia”.
Además, comentan que “en la actualidad todavía hay gente que prefiere lanzar estos restos a descabellado y arriesgarse a una multa contundente”.
“Es fundamental que las leyes y regulaciones se apliquen de forma rigurosa para garantizar la protección de nuestras tierras y prevenir la impunidad”, aseveran.
Además, según argumentan “es necesario un aumento de la concienciación y la educación ambiental para que las personas entiendan las consecuencias negativas de estas prácticas y promuevan alternativas sostenibles y es necesario establecer campañas de sensibilización para fomentar el respeto y la preservación de nuestro entorno natural”, concluyen.
