Celebración generalizada con civismo y sin incidentes destacables
La celebración del título de campeona del mundo conseguido por la selección española de fútbol dejó una imagen mayoritariamente ejemplar en Capdepera. Cientos de aficionados siguieron la final frente a la pantalla gigante instalada en la plaza Cap Vermell y, posteriormente, las celebraciones transcurrieron con normalidad y un comportamiento cívico por parte de la inmensa mayoría de asistentes.
Desde el Ayuntamiento de Capdepera se ha querido agradecer públicamente el trabajo realizado por todos los servicios municipales implicados en el dispositivo, entre ellos la Brigada Municipal, el Área de Deportes, el Servicio de Limpieza, la Policía Local, Protección Civil, el equipo encargado del montaje de la pantalla y el servicio de bar, cuya coordinación permitió desarrollar el evento con normalidad tanto durante el montaje como en el desarrollo y posterior desmontaje.
Asimismo, el Consistorio ha querido poner en valor el comportamiento de la afición, destacando el ambiente de convivencia y respeto vivido durante una jornada que reunió a numerosos vecinos para celebrar un nuevo éxito del deporte español.
Investigan daños en varios vehículos durante las celebraciones posteriores

Aunque el balance general de la celebración fue muy positivo, la jornada dejó también algunos incidentes puntuales que podrían acabar en los juzgados.
Tras hablar con propietarios afectados, varios vehículos sufrieron daños durante las celebraciones posteriores a la final mientras por las calles principales donde se aglutinaba la gente.
Al parecer, un reducido grupo de jóvenes se subió sobre los capós de varios vehículos mientras estos circulaban lentamente entre la multitud, provocando abolladuras y otros desperfectos.
Uno de los propietarios, ya ha puesto el caso en manos de un abogado y que presentará denuncia ante la Guardia Civil. Según explica, dispone de fotografías y vídeos en los que, asegura, puede identificarse con claridad a los presuntos autores de los hechos, que serían jóvenes de entre 13 y 17 años aproximadamente.
Los afectados consideran que este tipo de comportamientos no deben quedar impunes y muestran su preocupación por una práctica que, según apuntan y se ha comentado estos días en las redes sociales, se ha popularizado en algunos países europeos, especialmente en Francia, donde en determinadas celebraciones deportivas algunos grupos de jóvenes se suben sobre vehículos y mobiliario urbano, ocasionando importantes daños materiales.
Por el momento, los hechos se circunscriben a un número muy reducido de personas y contrastan con el comportamiento cívico mostrado por la inmensa mayoría de vecinos que participaron en la celebración.
