20 julio 2026

    DÍAS DE PLAYA CON MI MASCOTA: CALÓ DE NA LLÓBRIGA (Capdepera)

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    Maria Juan Funtilla

    Con mi amiga Caty Grimalt hemos aprovechado los primeros doce días de julio para disfrutar de recónditos lugares de la geografía de Capdepera. Días que han sido sumamente calurosos, aunque quien mejor se lo ha pasado ha sido mi mascota “Jenny”, la cual por primera vez ha ido al “Caló de na Llóbriga”, cerca de Cala Moltó o Ses Covasses, que nos informaron era apta para ir a darse un chapuzón con un perro.

    “Na Llóbriga” es una pequeña cala de guijarros muy próxima a Cala Agulla, aunque para acceder a ella hay que ir por un sendero a través del bosque, que nos deja a unos veinte minutos de distancia. En enero de 2016 el Ayuntamiento de Capdepera estudió la posibilidad de permitir el acceso, durante todo el año, a dicha playita en compañía de mascotas. Ignoro si aún continúa vigente el acuerdo, si bien nos topamos, mi amiga Caty y yo, con bañistas que llevaban sus perros, los cuales jugueteaban junto al mar.

    Para llegar a “Na Llóbriga” debemos buscar el sendero denominado “Camí d’es Coll de Marina”, que une Cala Moltó con Cala Mesquida, para desviarnos por otro no señalizado que baja una pendiente. Se trata de una excursión muy sencilla y bonita entre los matorrales bien limpios de aquel bosque, continuamente con sombras y frescor, pudiéndose acompañar de niños pequeños que quizás encuentren la calita un tanto incómoda por la escasez de arena.

    Desde el más arriba mencionado año, aquel entorno se ha ido consolidando como uno de los espacios más apreciados por los propietarios de perros, al tratarse de la única playa del municipio donde estos animales pueden acceder durante la temporada estival, situado en un entorno natural privilegiado, que ofrece la posibilidad de combinar el disfrute del litoral mediterráneo con la compañía de mascotas, algo cada vez más demandado por residentes. La zona se caracteriza por sus aguas cristalinas, su paisaje de formaciones rocosas y un ambiente más tranquilo que el de otros puntos de esta costa.

    La búsqueda de playas adaptadas para perros ha experimentado un notable incremento en los últimos años, especialmente en junio, julio y agosto, que es cuando las temperaturas alcanzan sus valores máximos; encontrar lugares habilitados para ese fin resulta complicado. Allí los animales pueden refrescarse en el mar y disfrutar del entorno costero junto a sus familias. “Na Llóbriga” mide 50 metros de largo por 30 de ancho.

    Recomendamos llegar a hora temprana, no dispone la cala de servicios ni chiringuitos y se debe ir allí con provisiones y agua suficiente. Así y todo, el mantenimiento de aquel espacio depende en gran medida del comportamiento responsable de los usuarios. Es imprescindible recoger los excrementos de los animales y depositarlos en cualquier tipo de contenedores que existen muy cerca, en “Ses Covasses”, y llevar bolsas adecuadas.

    Los Ayuntamientos de la isla publican habitualmente listados actualizados de playas. Ello ha propiciado que se estudie ampliar el número de lugares adaptados a los perros. Hay que señalar que Capdepera dispone en su zona urbana de dos emplazamientos aptos para adiestramiento canino, aunque, en honor a la verdad, esta iniciativa no ha tenido el éxito perseguido.

    La presencia cada día más numerosa en el litoral, durante el estío, es tolerada debido a la escasa afluencia en “Na Llóbriga” de público y la ausencia de vigilancia intensiva.

    Bien, he aprovechado la estancia, en varios días, en este coqueto rincón “gabellí”, para hilvanar este artículo, ya que pienso que nuestros perros necesitan el debido cuidado en dicho entorno y en los que pudiera haber, puesto que forman parte de nuestro día a día —quienes tengan la suerte de contar con alguno— y, en especial, en verano, época en la que una realiza una pausa para desconectar de su vida cotidiana. A Caty Grimalt le agradezco su amigable compañía y las instantáneas fotográficas que ilustran este escrito.

    ¡¡Feliz verano!!

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