12 febrero 2026

    Dialogando con: Martín Bisellach Rotger, Capitán de la Marina Mercante

    por Nicolás Nadal

    Relacionado

    Comparte

    Viejos recuerdos traen a mi memoria un tiempo que fue un placer de primera magnitud, el haber conocido a unos personajes que, con el paso de los años, voy recordando con cariño. Estas personas encantadoras han dejado una honda huella en mis años jóvenes, con una estela de gratos recuerdos. Con este preámbulo, me refiero al que fuera Capitán de la Marina Mercante, Martín Bisellach Rotger, un paisano con quien suelo cruzarme por alguna vía de Cala Ratjada. Nuestro saludo es: “Si ámbar luces, de un vapor, por la proa has avistado, has de caer a estribor, dejando ver el encarnado”. Esta prosa es muy larga y cansaría a más de uno de nuestros lectores si la recitara de la primera estrofa hasta la última. Siempre en temas de náutica, estos asuntos son apasionantes para la gente de mar.

    Me he citado con Martín en un lugar lejos del bullicio, para que con calma y tranquilidad me cuente, o mejor dicho, me revele lo que ignoro de su vida como gran navegante. Martín nació en Inca; su padre era representante de una casa comercial. Disponían de un chalet en las inmediaciones de “Sa Pedruscada”, un lugar idílico para los veraneantes, sobre todo lejos del mundanal ruido. La situación cambió hace unos años, ya que hoy no hay tanto sosiego y paz como antaño, a pesar de que su domicilio esté ubicado en el Paseo Colón, donde no hay tráfico rodado. El ruido de las olas es actualmente interrumpido por el diálogo de los peatones que van o vienen de la cercana playa de “Son Moll”.

    Pero centrémonos en el Capitán Martín Bisellach, que es lo que nos interesa. Nació en el año 1946. Estudió en la Escuela Balear de Náutica para cumplir con los deberes de la Patria. Ingresó en el Cuartel de Instrucción de Marinería de Cartagena (CIM), donde estuvo los tres meses reglamentarios. Al regresar a Mallorca, estuvo destinado en la dársena de Porto Pi.

    En el año 1982, se casó con Margarita Alcón, una mujer muy popular y apreciada por su simpatía, que ocupó durante muchos años la conserjería de la Casa del Mar de Cala Ratjada, donde dejó gratos recuerdos de su buen hacer al atender a quienes eran merecedores de sus servicios. Hoy jubilada, de su matrimonio nacieron sus hijos: Pauli y Martín.

    Dialogar con Martín requiere una cierta dosis de calma y tranquilidad, ya que su “Curriculum Vitae” es tan extenso que me llevaría tiempo y más tiempo, y aún no sabría por dónde empezar. Martín me explica, a grandes rasgos, que su vida ha transcurrido capitaneando grandes buques gasísticos, transportadores de gas licuado, que cargaba en el sur de Francia para transportarlo al puerto de Alcudia. A veces también efectuaba la ruta a refinerías del norte de España, como Petronor de Bilbao, y otros puertos de la cornisa cantábrica o Asturias.

    En el año 1972, yo formaba parte de la dotación en el ferry “Menorca”, propiedad del armador José Alzina Ferragut, cuya nave cubría la línea marítima de ISNASA (Isleña de Navegación, Sociedad Anónima), entre los puertos de Cala Ratjada y Ciudadela. Un día a la semana cubríamos la ruta desde Alcudia al puerto menorquín. El capitán titular del ferry, Juan Vera Quiñones (EPD), estuvo de baja por motivos particulares. Ante estas circunstancias, Martín se hizo cargo de capitanear el mencionado ferry, siendo para mí una gran experiencia estar bajo las órdenes del Capitán Martín Bisellach. Todo un gran personaje, sobre todo con mucha ponderación y orden de mando.

    Ha capitaneado buques con bandera panameña, y esto me lleva a preguntarle si, aparte de haber navegado, también ha ejercido algún cargo de importancia en tierra. Me contesta que estuvo, no en el puerto de Trípoli como yo suponía, sino de práctico en el puerto de Bengasi. Se trata de un pantalán terminal para carga de petroleros en donde estuvo por espacio de unos veinte años.

    Pero hojeando sus cartillas de embarques y desembarques, es una verdadera historia observar en deambular de este paisano, que es un placer el encontrarme en escasas ocasiones por nuestra apreciada Cala Ratjada con tan simpático, humilde y ejemplar personaje como es Martin Bisellach.

    No obstante, algunos seguidores de mis colaboraciones, me preguntan: ¿Nadal, qué temas abordarás la próxima semana? Yo les puedo asegurar que en cada publicación tendrán un  tema apasionante, y para la próxima, me ocuparé de un excelente buceador como lo es Jaime Ferriol Escanellas, todo un gran conocedor de nuestros fondos marinos.

    spot_img