Por Miquel Bestard
El inicio de la tercera etapa del C.D. Escolar se remonta a la temporada 1966-67, después de varios años sin fútbol federado en Capdepera.
La nueva directiva, encabezada por Sebastián Pascual, tenía un objetivo claro: evitar los errores del pasado. En etapas anteriores, cuando la familia March dejó de financiar al club, el equipo se quedó prácticamente sin jugadores, con apenas uno o dos futbolistas disponibles. Por eso, la prioridad de esta nueva dirección era formar un equipo con jugadores de Capdepera, ya que fichar jugadores de otros municipios suponía un coste que el club no podía asumir.
En la temporada 1966-67, con los jugadores justos, el Escolar se inscribió en la categoría de aficionados, bajo las órdenes de Jaimito “Mito Coix”. Esa temporada únicamente se disputó la Copa Presidente de Aficionados, en la que participaron seis grupos de cinco equipos.
La clasificación del grupo de Capdepera finalizó de la siguiente manera:
1º U. Murense
2º C.D. Artà
3º C.D. Serverense
4º C.D. Escolar
5º C.D. Felanitx
Con la temporada finalizada, la directiva se marcó una prioridad para la siguiente campaña: buscar un entrenador titulado que pudiera dedicar tiempo a enseñar y formar a los jugadores locales.
El presidente Sebastián Pascual, a través del Ayuntamiento de Capdepera, contactó con el alcalde de Manacor, quien a su vez era amigo de Pep Piña. Finalmente, Pep llegó a un acuerdo con la directiva del Escolar para hacerse cargo del equipo.
Estas fueron las palabras del propio Pep Piña al asumir el cargo:
“En el momento en que vine sentí una gran tranquilidad y felicidad. Se estaba empezando una nueva era al frente de la entidad. Me encontré con catorce jugadores, muchos de ellos sin experiencia federada. Se comenzó desde cero y, con el apoyo de la directiva, empezamos a reclutar jóvenes hasta conseguir una plantilla que pudiera afrontar las competiciones. A los pocos años, el club ya pudo inscribir dos equipos más: otro de aficionados y uno juvenil.”
En la temporada 1967-68, el Escolar fue incluido en el Grupo A de Segunda Regional, compuesto por once equipos. El conjunto de Capdepera finalizó en novena posición.
Esa misma temporada también participó en la Copa Presidente, dentro del grupo D (de cinco equipos), donde el Escolar ocupó la cuarta posición.
Así comenzó una nueva etapa en la historia del club gabellí, marcada por la ilusión, el esfuerzo y la pasión de un grupo de aficionados que, con pocos medios, sentaron las bases del fútbol moderno en Capdepera.
Miquel Bestard


