No fue el día de la entrevista, el 1 de agosto, la presentación de la plantilla al nuevo míster. Ya le habían sido presentados los jugadores, llevaba varias charlas con ellos y, hace unos días, tuvo el primer contacto: les hizo entrenamientos individuales para ver su compromiso e implicación.
Lo primero que pedimos al míster, nacido en Artà hace 33 años, es que nos hable de su vida deportiva.
¿Como jugador?
Jugué al fútbol hasta los 28 años. Comencé en Artà hasta cadetes, después estuve en la cantera del Manacor. El último año de juvenil estuve aquí, con el Escolar, a las órdenes de Sebastián Monseriu. El primer año de amateur jugué en San Lorenzo, con mi padre de entrenador. En Manacor, en Tercera División. La temporada 2012-2013 estuve con Xisco Varón de entrenador en el Escolar. Luego, dos temporadas en Artà. Me fui a estudiar a Palma y jugué en el Establiments, Santa Maria y Recreativo La Victoria.
¿Como entrenador?
Ser entrenador es una manera de seguir vinculado al fútbol. Para poder entrenar legalmente hice los cursos, obteniendo el nivel 2. Como amateur, estas dos últimas temporadas entrené a los amateurs de Can Picafort. La última, en Regional Preferente, el equipo quedó clasificado en sexto lugar.
¿Tu hermano Luis, qué función tiene en el Escolar?
Es mi segundo entrenador. Tiene el título de fisio. En principio no tiene previsto ejercer, pero si alguna persona se lo pide puntualmente, le ayudará.
¿Veo que no tienes preparador físico?
De esta figura sí hemos hablado con la directiva. Es difícil de encontrar y con un coste complicado de asumir.
¿La planificación de la temporada?
En principio serán cuatro días de entreno, contemplando si hay algún partido amistoso entre semana. Tenemos la pretemporada cerrada.
¿Tu sistema de juego preferido?
Normalmente no he tenido ningún sistema fijo. He jugado con un 3-1-4-2. También con tres centrales. El sistema depende de los jugadores.
Eres consciente de que estás en una zona turística. ¿Cómo piensas afrontar este reto?
Soy consciente del problema. En Can Picafort ya lo tuve. Primeramente, el jugador debe tener un gran compromiso e implicación. Hoy en día mi forma de trabajar es, hasta el 15 de septiembre que empieza la liga, preparar dos entrenos: uno presencial y otro para los que no pueden entrenar con el grupo por motivos laborales. Considero que hay que darles esa oportunidad. Todos deben llegar al 15 de septiembre en las mismas condiciones.
¿Tu plantilla ideal cuántos jugadores tendría?
22-23 jugadores. Si hay algún juvenil competente, no me importa tener 25 fichas.
En una plantilla suele haber jugadores más cumplidores que otros…
Prioritariamente apuesto por el jugador bien entrenado. Yo he sido perjudicado en muchas ocasiones. La manera de ganar respeto es siendo justo con todos. Intentaré que todos sean tratados de la misma manera. Otro punto de vista sería si los jugadores cobraran profesionalmente y yo me ganara el pan con esto.
Nuevos jugadores en la plantilla:
Juanlu Flaquer, Alejandro Barroso, Joan Sard, Dani Sureda, Javi García, Pau Radiques (de Artà), Nico Salazar y Alexis.
¿Muy exigente?
Intento ser lo más justo posible. Soy muy exigente con la puntualidad. Si un jugador llega tarde a una convocatoria, cambio la alineación. Hay que respetar la puntualidad. Si alguien llega tarde, debe avisar con antelación y por un motivo justificado.
Mi lema es: “JUGARÁS SI VIENES A ENTRENAR”.
Es mi forma de trabajar. Los resultados me avalan. La temporada pasada quedamos sextos en Primera Regional Preferente con el Can Picafort.
Comentario:
Creo que la forma de entrenar un equipo aficionado que tiene Carlos es la adecuada. Durante la temporada se encontrará en algún momento de duda por las exigencias externas, pero si tiene —y lo tendrá— el apoyo incondicional de la directiva y el compromiso e implicación de la plantilla, podrá trabajar tranquilo implantando su forma de entender el fútbol aficionado.
Las palabras más repetidas de Carlos han sido compromiso e implicación. De conseguirlo, el éxito está asegurado.
Miquel Bestard


