14 marzo 2026

    La asamblea de la tercera edad de Capdepera, ‘Ca Nostra’ aclara cuentas, proyectos y retos futuros

    Relacionado

    Comparte

    El pasado jueves 17 de julio se celebró la asamblea ordinaria anual de la Asociación de la Tercera Edad de Capdepera. Una cita obligada cada temporada para poner sobre la mesa la gestión del colectivo, repasar cuentas y plantear nuevas propuestas. En esta ocasión, la reunión contó con la presencia de la alcaldesa, Mireia Ferrer, y del regidor Pauli Faba, que acompañaron a los socios durante toda la sesión y respondieron a las preguntas planteadas por los asistentes.

    Uno de los puntos que generó más interés fue el relacionado con la cuantía pendiente por parte del Ayuntamiento tras la venta de Can Tasà, que debía revertir en beneficio del colectivo gabellí de la tercera edad. El presidente de ‘Ca Nostra’, Pedro Llabata, recordó que el acuerdo era claro: el consistorio debía entregar a la asociación 100.000 euros, que se irían materializando en forma de obras y mejoras en el local actual.

    De hecho, durante el pasado ejercicio ya se han ejecutado inversiones por valor de 39000 euros, destinadas al cambio de ventanas, renovación del parquet y creación de una oficina para la atención a socios y usuarios. «Nos interesa que esta cantidad se reinvierta en el propio club, y antes de hacer cualquier mejora pedimos la opinión de los socios», explicó Llabata durante la conversación mantenida con Faxdepera.

    Con esos primeros trabajos completados, quedan por ejecutar otros 60000 euros, que está previsto que se destinen a otras actuaciones, como cambiar la puerta de entrada, renovar ventanas laterales y adecuar los baños del bar, que requieren una mejora urgente.

    Durante la asamblea anual de ‘Ca Nostra’ también surgieron dudas sobre subvenciones y presupuestos. El presidente dejó claro que la partida de 50000 euros prevista en los presupuestos municipales para las asociaciones de tercera edad debe repartirse entre las entidades de Capdepera y Cala Rajada, pero que los 100000 euros derivados de la venta de Can Tasà son exclusiva de la asociación de Capdepera, y que nada tienen que ver con el prespuesto municipal anual que el ayuntamiento destina a las terceras edades. «Capdepera es un sitio y Cala Rajada es otro», resumió Llabata para explicar que (cada uno está en su casa y Dios en la de todos), y aprovechó para recordar la excelente relación que mantiene con Pep Navarro, presidente del colectivo de Cala Rajada. «Somos amigos de toda la vida», puntualizó, «pero son entidades distintas y cada una tiene su funcionamiento» y añadió que “el dinero de Can Tasà es única y exclusivamente de la asociación de Capdepera y será solo para Capdepera”.

    En cuanto a la posibilidad de trasladar la sede de ‘Ca Nostra’ a un posible futuro local, Llabata reflexiona en voz alta: «A título totalmente personal, porque no es nada que se haya comentado en la asociación, creo que si se pudiera trasladar la sede al antiguo Ayuntamiento, una vez que esté restaurado, sería una buena opción. Si se ubicara en la planta baja, se evitarían escaleras y facilitaría el acceso a personas con movilidad reducida». Aun así, insistió y remarcó que se trata de una opinión personal y que no se ha planteado oficialmente ni debatido dentro del colectivo.

    A día de hoy, la Asociación de la Tercera Edad de Capdepera cuenta con unos 450 socios, una cifra que ha experimentado un crecimiento notable en el último año. «Hemos pasado de 350 a 450 en prácticamente un año, y ayer mismo – miércoles – se dieron de alta cuatro personas más», apuntó el presidente.

    Durante el último año también se han producido cuatro salidas de miembros de la directiva: tres de ellas (Bel Blanes, Maria Vives y Julia López) por motivos personales, y una, la de Margalida Grau, por fallecimiento. En la asamblea se trató la posibilidad de incorporar a Bel Amer como nueva integrante de la junta para reforzar el equipo que gestiona el día a día del club.

    La asociación dispone actualmente de unos 6000 euros en cuenta, cantidad que el presidente considera acorde a la naturaleza de una entidad sin ánimo de lucro. «Todo lo que ingresamos va destinado a actividades para los socios o al mantenimiento del local», subrayó.

    Por último, Llabata valoró positivamente la relación con el Ayuntamiento y manifestó su deseo de mantener una comunicación más fluida y periódica con los responsables municipales. «Si pudiéramos reunirnos cada quince días, sería ideal para estar al día de todo de forma más ágil».

    spot_img