15 marzo 2026

    Un merecido homenaje

    Nicolás Nadal

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    Era el año 1970 cuando decidí celebrar un evento a un matrimonio que fueron unos fieles servidores, a los suscriptores de la prensa diaria, que en aquellos tiempos únicamente llegaban a Cala Ratjada los periódicos Diario Baleares y Diario de Mallorca. (La Última Hora, era propiedad de Tous Ferrer, se editaba por las tardes). De ahí la denominación de (Última Hora). No había reparto, ya que este diario no llegaba a nuestra localidad.

    Eran tiempos en que el tren tenía su última parada en Artà. Desde allí, un autocar de la empresa Sard hacía el trayecto de pasajeros y mercancía hacia Capdepera y Cala Ratjada. Sucedió en el año 1975: el tren que salía de Manacor hacia Artà tuvo un percance con una furgoneta, la cual había ido a la Subalterna de Tabacalera de Manacor para proveer a una expendeduría de Son Carrió, siendo esta arrollada por el tren, no habiendo desgracias personales. Aquí se acabó la historia de la llegada del tren a Artà.

    Pero yo a lo que iba era a detallar la labor que llevaban a cabo los repartidores de la prensa. Era el año 1970. El autocar que procedía de Artà tenía la parada en la plaza de “Queipo de Llano”, hoy denominada “Plaça dels Mariners”, y allí estaban aguardando, bajo la marquesina del Bar Ca’n Tomás, el matrimonio Miquel y Maria, para hacerse cargo de la prensa, que repartían a los suscriptores. Las inclemencias del tiempo no eran obstáculo para que los diarios fueran repartidos, y el suscriptor tenía puntualmente la prensa en su domicilio. (No voy a detallar la vida laboral de este matrimonio, que en los años cuarenta y cincuenta eran los que despachaban las escasas labores de Tabacalera en un rudimentario estanco ubicado en la calle del Faro —hoy Leonor Servera—, que detallar esto me llevaría tiempo y más tiempo, sin que nadie entendiera absolutamente nada).

    No puedo precisar con todo detalle cuándo vino a nuestra localidad un abogado de Barcelona, Antonio García Torralba (EPD), que para granjearse y darse a conocer montó una gestoría. Contactó con mi persona, proponiéndome que hiciera un homenaje a los veteranos repartidores de prensa. Este señor me dio la idea de lo que tendría que hacer, pero él siempre al margen y sin involucrarse para nada. Me puse en contacto con los corresponsales de prensa locales, quienes no quisieron saber nada de lo que yo les había explicado, de celebrar un homenaje a los repartidores de prensa.

    Yo solo me tuve que hacer cargo de contactar con un hotel de la zona, concretamente fue el Hotel Vaquer (hoy desaparecido). Expliqué al dueño cuál era mi propósito, que me puso un precio muy asequible. Empecé a redactar notas de que se iba a celebrar un “homenaje” a los repartidores de prensa.

    Cuando surgió esta idea era en el mes de julio, y el evento estaba previsto para octubre, antes de que el hotel cerrara por la temporada de invierno.
    Celebramos este homenaje el día 12 de octubre, que casualmente coincidió con la Fiesta de la Guardia Civil. Logré que fueran 150 personas las que se apuntaron a esta celebración.

    (En la foto aparecen: Nicolás Nadal, acompañando a la repartidora de nombre Maria, y su esposo Miguel acompañado de mi esposa Concepción Vacas, en el Hotel Vaquer).

    Nicolás Nadal

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