En esta última entrega de la serie sobre el ferry Menorca exploramos los detalles técnicos y la breve pero significativa historia de esta emblemática nave. El ferry Menorca fue una construcción notable de su tiempo caracterizada por su diseño y especificaciones técnicas. La fecha de la botadura fue el 8 de septiembre de 1971 y la fecha de entrega de la nave fue el 8 de mayo de 1972. Este ferry construido en acero tenía un tonelaje de registro bruto de 292 toneladas una eslora total de 41,20 metros y una eslora en perpendiculares de 36,70 metros. La manga era de 6,71 metros el puntal de 2,31 metros y el calado de 1,60 metros. La propulsión del ferry estaba a cargo de dos motores V8V 16-18TLS Bazan de la marca alemana MAN con una potencia de 1.410 hp cada unidad a 1.600 rpm lo que le permitía alcanzar una velocidad de 18 nudos. La capacidad del ferry era de 200 pasajeros y fue construido en los Astilleros Celaya S. A. Erandio para el armador ISNASA bajo la dirección de José Alzina Ferragut. El puerto de matrícula era Palma de Mallorca y su destino era la línea marítima entre Cala Ratjada y Ciudadela.
La operatividad del ferry Menorca en esta línea marítima que conectaba el puerto de Cala Ratjada con el de Ciudadela tuvo una duración muy limitada desde el 17 de junio de 1972 hasta el 3 de octubre del mismo año. A pesar de su corta vida en servicio dejó una huella en la memoria de quienes navegaron a bordo. La nave aunque emblemática presentó ciertos problemas técnicos debido a su diseño de bajo calado lo que la hacía muy sensible al oleaje provocando desviaciones de rumbo.
A pesar de contar con un radar potente que permitía vislumbrar la silueta de la costa de Ciudadela desde el Faro de Capdepera estos problemas afectaron su operatividad. Las 22 millas náuticas entre ambos puntos se cubrían en 90 minutos sin forzar la marcha lo cual era impresionante para la época. A pesar de su potencial el ferry Menorca tuvo una existencia efímera. Nunca se comprendió completamente por qué el armador no se deshizo de él antes entregándolo a la empresa Astilleros Celaya de Erandio.
Finalmente su historia terminó en la escollera de Porto Pi donde fue desguazado. El ferry Menorca representa una parte interesante de la historia marítima balear. Aunque su tiempo en servicio fue breve su impacto y las memorias que dejó perduran. Es un recordatorio de los desafíos y logros de la navegación de la época.
