Hace varias semanas, la presidenta del Govern, Franciana Armengol, anunció en el debate de política general que los presupuestos de 2023 incluirán una partida de 30 millones de euros para impulsar la reapertura de la línea de tren entre Manacor y Artà.
Los alcaldes de Artà, Manolo Galán; Son Servera, Natalia Troya, Sant Llorenç, Pep Jaume Umbert; todos ellos del PSIB acudieron al Parlament para escuchar la buena nueva y aplaudir a su jefa y hacerse selfies para publicar después en sus respectivas redes sociales.
El que no estaba presente ese día era nuestro alcalde, Rafel Fernández, quien estaba ocupado en otros menesteres.
Días más tarde, Armengol se reunió con todos ellos, incluido el alcalde de Capdepera, y su homónimo manacorí, Miquel Oliver. Además, estuvieron presentes los representantes de la plataforma Volem el Tren de Llevant. La presidenta de Balears informó de la hoja de ruta del proyecto que contempla una parte urbana dentro de Manacor, la línea entre Manacor y Artà (pasando por Sant Llorenç, Son Carrió, Son Servera y Artà) y dos ramales: uno conectarà Artà con Cala Rajada y otro Son Servera con Cala Millor.
El presupuesto total para esta iniciativa es de 120 millones de euros.
Aunque algunos puedan pensar que esta bomba informativa, sale a luz a tan solo unos meses de las elecciones, Armengol dijo que ahora es el momento idóneo para desarrollarlo porque “tenemos una situación financiera adecuada”.
Han pasado muchos años desde que en 2015, tras la debacle de Bauzá, Armengol se hiciera con las riendas del Govern. Antich ya lo anunció antes pero el cambio de gobierno lo tiró todo al traste.
Pero crea mucha incertidumbre o hasta incluso desconfianza que el anuncio se realice a poco más de medio año para los comicios autonómicos y municipales.
Bien es cierto que los progresistas han defendido desde siempre la promoción del transporte público, pero la posterior conversión en realidad de estas ideas en la última década ha sido prácticamente nula.
Ha habido la electrificación la línea férrea, pero el tren sigue siendo igual de lento que antes; se trata de promocionar los buses del TIB, pero no llegan a cubrir las necesidades de los ciudadanos; y ahora se anuncia la creación de un tranvía en Palma (algo de lo que se lleva años y años hablando), la ampliación del metro al Parc Bit (donde la cantidad de gente que va a trabajar es mínima).
Todo esto son aspectos que hacen que la ciudadanía desconfíe de los mensajes políticos, vengan del lado que vengan.
Aquí no se trata de colores, sino de realidades. Y, lamentablemente (por lo vivido en experiencias anteriores), este anuncio del Govern suena más a mensaje de campaña que a una realidad.
La diferencia entre nuestra realidad en materia de transporte público en comparación con el resto de comunidades autónomas es abismal. En Madrid o Barcelona tiene una sola tarjeta, el famoso abono de transportes, para el bus del EMT, el metro, los autobuses interurbanos y los trenes de cercanías. Además, la pueden adquirir por zonas (cuyo precio varía según las necesidades de radio de cobertura que quiera el ciudadano).
Tú pagas al mes una tarifa plana según lo amplia que sea la zona en la que te vayas a mover.
¿Por casualidad alguien se ha parado a pensar en la diferencia que hay entre los trenes de cercanías de Madrid, Barcelona o Valencia con los nuestros?
Es por ello, que el anuncio de Armengol a estas alturas parece una broma o incluso un insulto más que cualquier otra cosa.
A quién de Capdepera o Cala Rajada no le encantaría poder desplazarse hasta Palma, ¡o tan solo a Manacor!, de una manera ágil, rápida y eficiente con el transporte público, sin tener que preocuparse por coger el coche y al llegar a la ciudad tener que buscar sitio para aparcar, aparte de todo el gasto en combustible que conlleva.
Ahhh!!! Y los detractores de los progresistas que no saquen pecho, porque ellos tampoco han hecho nada por el transporte público cuando han gobernado.
¿Será este el coste de tener gobernando en Balears a los mismos que hay en Madrid, según el momento? ¿Será porque las posibles alternativas políticas propias de la Isla o las Islas no han sido capaces de convencer a la mayoría? Si no, que miren el ejemplo más claro que hay hoy en día en el Congreso de los Diputados, donde un partido nacido de la nada y de la noche a la mañana como Teruel Existe ya tiene representación a nivel nacional. También podemos mirar a los canarios, vascos o catalanes…
Y aquí estamos con batallitas, que si tú eres de los míos y tú no…
Ahora llegan las elecciones y todo el mundo se pone muy nervioso, le entra el miedo, solo piensa en cumplir con sus objetivos.
Las maquinarias de los partidos se despiertan para intentar conquistar nuestros sentimientos y emociones para después volver a entrar en su largo letargo durante tres años más.
Todo es política.
