El miércoles, día 28 de diciembre, tenía que registrarse en ‘La Sala’ una comunicación firmada por una familia gabellina, semi residente en la capital, informando de su deseo de proveer de una jaula para palomos al anciano-mendigo que, día sí y el otro también, llena de oprobio la entrada principal de la Casa de la Villa, jaula que, según les contó el señor Trobat, le había sido confiscada por la Policía Local.
Estos particulares habían acudido al oficio mayor del día de la Esperanza y vieron como uno de los tres sacerdotes oficiantes, invitaba a Trobat a sentarse al lado de los presbíteros. Y es que el anciano se había ubicado en el primer banco, el de las autoridades, cerca del alcalde y un regidor.
Quien fuera rector, ahora expárroco de la villa, presuntamente conocedor del conflicto diario existente en las puertas de la casa consistorial, y seguramente en evitación de alguna incidencia, soslayó de esta manera la situación, puesto que el titular de la parroquia evidenciaba, con su actitud, que ignoraba el tema. ¡Incomprensible!
Pero resultó que dicha familia se percató a tiempo de que el 28 del último mes del año es el Día de los Santos Inocentes, por lo que desistieron de hacer el regalo a Trobat y lo demoraron para una fiesta más adecuada, como la de los Reyes Magos, el pasado día 6 enero.

Las escaleras de la iglesia parroquial de Capdepera amanecen, ya desde hace casi 3 años, con pancartas insultantes, fuera de contexto, enfrente mismo del ayuntamiento, sin que ni tan siquiera el responsable eclesiástico local tome cartas en el asunto, ya que se invade el lugar sagrado.
A quienes insistieron en sufragar una jaula para palomos a En Trobat, les pareció extraño que, habiendo sido éste, durante largo tiempo sacristán y tenedor de las llaves del templo, el cura-párroco, juntamente con los familiares del anciano, no hayan conseguido solucionar tan desagradable asunto.
“Lo edificante hubiera sido que, con caridad cristiana, predicando con el ejemplo, se le hubieran agradecido a Trobat los servicios prestados a la parroquia, en defecto de la no existencia de una partida presupuestaria municipal para tal fin”, arguyó el matrimonio benefactor, interpretando la falta de sensibilidad de los gobernantes locales en relación con la constante presencia de este mendigo en la misma entrada de la principal institución local, a la par que denota la falta de autoridad de quien tiene potestad para impedir tan vergonzoso hecho.
ORATORIO DE “ES CARREGADOR”. La capilla del oratorio de “Es Carregador” se hunde, se deteriora el lugar sagrado. El Obispo conminó a que fuera derruido, pero el ecónomo dice que no quiere pasar por el trance de haber sido el rector que ordenó el derrumbe del pequeño templo.

El presupuesto para el arreglo de los desperfectos ronda los 25.000 euros. Resulta que el antiguo e histórico retablo de Santa Catalina Thomas y otras imágenes santas, ha sido presa de la humedad y la carcoma. El rector ha localizado un retablo para sustituir el hasta ahora existente. Los fieles rezan para que pronto se acometa, de una vez por todas, la reforma. Cuanto más tiempo pasa, sin iniciarse las obras, más caras resultan estas y las dádivas de los fieles van menguando. Parece ser que un donante de una capa para la Virgen de la Esperanza, que innúmeras veces ha sido ninguneado, quería hacer una importante aportación para la Capilla des Carregador, pero el donante en cuestión siempre explica que: “cuando el sacerdote se topaconmigo, huye como despavorido, o algo así. ¿Por qué será?” se pregunta.

