Parece ser que las espadas están en alto bajo las bóvedas de Ca’n Creu d’Inca, sala de plenos del Ajuntament de Capdepera.
Lejos de amainar las controversias del pasado, trasladadas al presente por parte del tándem Més-PSOE, encabezadas ambas por el exalcalde, ahora jefe de la oposición, Rafel Fernández, y por la portavoz de Més, Núria Garcia Caballeria, ambos arbitrados en la contienda verbal por la alcaldesa, Mireia Ferrer, la cual ha transferido todas las competencias de contratación municipal a Garcia, no dejó de sorprender en la última sesión plenaria el arriesgado movimiento traducido en un contrato de casi 900 € que se había formulado, para a continuación ser anulado junto con el acuerdo consistorial, destinado a una actuación – que no se efectuó – en el Mercat Medieval y que tenía, supuestamente, a un pariente de la mentada regidora como beneficiario.
Y no dejó de sorprender Rafel Fernández, enarbolando la experiencia que se le supone a lo largo de una trayectoria política de más de dos lustros deambulando por la Casa de la Villa, al exponerse (como así fue) a una réplica de la mencionada Núria Garcia que, visto el semblante de Fernández, dejóle poco menos que petrificado.
Núria Garcia espetó a Fernández que en la pasada legislatura el equipo de gobierno que él comandaba donó la cantidad de 26.981€, a través de veinte facturas, a familiares directos de regidores del PSOE. La responsable de Hacienda, la señora García, en respuesta a la intervención del exalcalde sobre el contrato menor anulado a la pareja de aquella, contraatacó con dicho argumento.
La reacción del PSOE pidiendo la dimisión de Núria y la reprobación de la alcaldesa por el hecho mencionado no prosperará, aunque haya sido presentado el tema a Fiscalía, puesto que se trata de infracciones administrativas sobre contratación, y en modo alguno se podría llegar a considerar como delito.
La docena habitual de asistentes a los plenos municipales emitieron sonidos de desaprobación en algunas intervenciones de los ediles, en especial de los socialistas, los cuales tienen acostumbrados, en cada sesión, a los presentes con sus invectivas, llamando poderosamente la atención, en los “Ruegos y Preguntas”, de qué manera da la impresión que la izquierda emite consejos destinados a la primera autoridad, no tanto así como con el resto de concejales. Citar al exalcalde Juan Ferrer, progenitor de la actual alcaldesa, que fue presidente de los hoteleros, y la incidencia que el mismo pueda estar teniendo en el seno de la Asociación que preside Maria Antonia Moll, en el tono que el jefe de la oposición hizo, causó cuando menos inquietud y preocupación en la sala, cuando de todos es sabido que Ferrer padre proviene de la época de gobierno de Fernández en cuánto a su asunción al frente de los hoteleros. ¡ Quizás son cosas de la política, hoy para ti, mañana para mí…!
