El pasado sábado se celebró la 37ª edición de la fiesta del judo de Cala Ratjada, organizada por la academia Renshinkan, que contó con la participación de 204 judokas de diferentes colegios de Mallorca. El evento, que tiene como objetivo el desarrollo de los valores que aporta este deporte, consistió en varios festivales de randori y competición, donde los deportistas en edad escolar pudieron demostrar sus habilidades y disfrutar de una jornada lúdica y formativa.
La fiesta se inició con las palabras de bienvenida del regidor de deportes del Ajuntament de Capdepera, Sergi Viejo, que agradeció la labor del equipo organizativo Renshinkan y elogió el espíritu deportivo de los participantes.
A continuación, se entregaron las correspondientes distinciones a los colegios que acudieron al evento, que fueron los siguientes: Col-legi Frai Juniper Serra (Petra) de Manacor, Col-legis Jaume Vidal, Simó Ballester, La Pureza, Moli d’en Xema, Sa Torre y el Renshinkan, de Manacor, Punta de N’Amer, de Sa Coma, Mestre Guillem Galmes, de Sant Llorenç, Na Penyal, de Cala Millor, Poliesportiu Na Caragol, de Artà, Rosa dels Vents, de sa Colonia de Sant Pere, S’Alzinar de Capdepera, S’Auba de Cala Ratjada y Renshinkan, de Cala Ratjada.




Tras la entrega de distinciones, se dio paso al festival de randori, que consiste en un combate libre entre dos judokas, sin puntuación ni ganador, donde se practican las técnicas aprendidas. Los participantes se dividieron en grupos según su edad y peso, y realizaron varios randoris con diferentes compañeros, bajo la supervisión de los monitores y árbitros.
El festival de randori sirvió para fomentar el respeto, la cooperación y la amistad entre los judokas, que se saludaron y se ayudaron mutuamente.
Después del festival de randori, se celebró el festival de competición, que consiste en un combate reglado entre dos judokas, con puntuación y ganador, donde se ponen a prueba las habilidades y el espíritu de superación.
Los participantes se clasificaron en categorías según su edad y peso, y disputaron varios combates con diferentes rivales, siguiendo las normas y el protocolo del judo. El festival de competición sirvió para estimular el esfuerzo, la disciplina y el fair play entre los judokas, que se felicitaron y se reconocieron el mérito. La fiesta del judo de Cala Ratjada finalizó con la entrega de medallas y diplomas a todos los participantes, que se llevaron un bonito recuerdo de esta experiencia.
