15 marzo 2026

    Empiezan las obras en la capilla d’es carregador

    Pep Maria Moll

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    Opiniones para todos los gustos, donde prevalecieron las que abogaban en favor de la reforma de la Capilla d’Es Carregador. También se habló de acometer, en profundidad, las numerosas deficiencias que el edificio de la parroquia católica de Capdepera presenta, aunque el número de adeptos es minoritario. No en balde el tema d’es Carregador ha ido recogiendo donaciones provenientes de los núcleos de población de Capdepera y Cala Rajada, además de otros lugares donde conocen la devoción a la Beateta –Santa Catalina Thomás – a cuya advocación está dedicada la Capilla que el 24 de julio de 1930 se abrió al culto y que se dedicó a los auspicios de la Beata elevada a Santa. 

    En el momento de la publicación de esta información se habrá dado luz verde al desmantelamiento de las zonas ruinosas del pequeño templo, que quedará – una vez realizada la reforma – como testimonio de un pequeño enclave religioso. Así podrá abrirse la “capillita” en los meses del estío puesto que existe una colonia de veraneantes locales y de otras latitudes de la isla que, como antaño, celebraban la misa en la pequeña explanada frente al templo y a pocos metros del mar.

    En la mencionada fecha de julio se confía esté finalizada la reforma y pueda reabrirse, reinaugurarse, conservando la imagen de la patrona, los cuadros de la Virgen de la Esperanza y del Perpetuo Socorro – donaciones de devotas familias —  y se efectúe un emotivo recuerdo para con el Hijo Ilustre de Capdepera,  Pere Ferrer i Lliteras, que fue prelado doméstico de S.S. el Papa, quien bendijo el pequeño templo hace 93 años.

    También los deudos y familiares de doña Concepción Alzina Melis, que cedió los terrenos de su propiedad para erigir la Capilla, serán agasajados con la finalidad de dejar cerrado la historia de esta diminuta iglesia, copia – en todos sus detalles – de las pequeñas iglesias contemporáneas de la Conquista de Mallorca y siglos precedentes, parecida a las que se construyeron en los inicios de la creación de los pequeños núcleos donde hoy existen populosas parroquias. 

    La sencillez y distinguida rusticidad – señalada como de estilo romántico por los entendidos – encaja muy bien  dentro de la placidez del lugar, rodeado de pinar, que le confieren todavía, como antaño, un halo salvaje  ( aunque ya no tanto) , besando casi con sus ramas, el cálido mar.  

     ¡Enhorabuena a los responsables parroquiales y gente de bien por tan feliz iniciativa. Hemos salvado, entre todos, el carismático edificio d’es Carregador!

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