Nos alegra que se haya distinguido al Teatre Municipal de Capdepera, por parte del Ministerio de Cultura, como el único cine de pueblo de Mallorca, de una sola sala, capaz de hacer prevalecer el séptimo arte en la ruralía isleña.
El Ministerio ha otorgado unas diez subvenciones a varios multicines de Palma y Menorca, salas múltiples de exhibición, y asimismo, el Cine- Teatre de Capdepera, un modesto espacio dedicado, además, a representaciones teatrales y de ocio.
El motivo no es otro que la decisión tomada por el Instituto de las Artes Audiovisuales (ICAA) al considerar que el teatro de Capdepera fomenta la diversidad cultural que pretende sea aplicado a la resolución ministerial en materia de exhibición cinematográfica. El cine “gabelli”, cumple con todos los requisitos al efecto y la Asociación Cultural que lo regenta, por el convenio suscrito con el Ayuntamiento de Capdepera, cuida con esmero la programación semanal.

Según nos informan, dicho convenio expira este año, y las negociaciones con la Corporación municipal se encuentran avanzadas, con la finalidad de poder continuar ofreciendo calidad al espectador. No en balde los estrenos de películas en Capdepera se efectúan al unísono con las programadas en multicines y las pantallas de estreno nacionales. Algo que los “gabellins” deberían apreciar (nos aseguran que así viene siendo), puesto que no es fácil equiparar un cine de pueblo con las grandes superficies cinematográficas que copan el mercado de la exhibición.
Los objetivos de estas ayudas económicas – téngase en cuenta que el Teatre de Capdepera cobra en taquilla 5 €, existiendo un abono preferente a 4 €, frente a los casi 9 € que se perciben en los multicines, por las mismas películas — ayudas que hacen que el espectador de nuestra zona del levante mallorquín pueda economizar, a la hora de acudir al cine, unos 4 € – , para lo que sirven las subvenciones para potenciar el vehículo fundamental de acceso a la cultura que desempeña una labor determinante en el conjunto cultural de un municipio.
¡Enhorabuena, Capdepera!
