A primera hora de la mañana, la plaza del Cap Vermell se convierte en el punto de partida de una experiencia que va mucho más allá del deporte. Grupos de senderistas llegados en su totalidad de Holanda, se reúnen para iniciar una jornada que combina naturaleza, actividad física y convivencia. Es la imagen que deja una iniciativa organizada por el Ajuntament de Capdepera en colaboración con una agencia que este año ha dado un salto definitivo: mil participantes han pasado por Capdepera en la edición 2026.
La propuesta, organizada por una agencia especializada en turismo activo, plantea cada día tres rutas adaptadas a diferentes niveles —bajo, medio y alto— por nuestro municipio, permitiendo que cada participante encuentre su propio ritmo. Desde recorridos más asequibles hasta itinerarios exigentes que recorren algunos de los parajes más atractivos del municipio, el programa convierte el territorio en un escenario vivo que se descubre paso a paso.
El crecimiento ha sido notable. Si en sus inicios esta cita reunía a entre 200 y 300 personas, el pasado año ya alcanzó los 500 participantes. Este 2026, con cerca de 1000 senderistas, se confirma como una propuesta consolidada y en plena expansión. Un dato que no pasa desapercibido y que refleja el potencial de este tipo de turismo.
La regidora de Turisme del Ajuntament de Capdepera, Mireia Ferrer, lo tiene claro: “Se trata de un perfil de visitante de mucha calidad, que valora el entorno natural, el deporte y la experiencia en sí misma”. Un turismo que, además, encaja plenamente con la estrategia municipal de alargar la temporada. “Este tipo de iniciativas nos ayuda a desestacionalizar, a atraer visitantes fuera de los meses punta y a generar actividad en un momento clave del año”, añade.
La dinámica del evento refuerza precisamente ese concepto de experiencia. Tras las rutas, que se desarrollan durante la mañana, los participantes regresan para compartir un espacio común donde no falta el catering diario, la música y un ambiente distendido que invita a la socialización. Es un formato que combina actividad y ocio, y que convierte cada jornada en algo más que una simple excursión.
Otro de los aspectos destacados es el impacto en la planta hotelera. A diferencia de otros eventos deportivos más masivos, aquí predomina un visitante que viaja en pareja o en pequeños grupos, ocupando habitaciones de dos o tres personas. Un detalle que, según fuentes municipales, favorece una distribución más equilibrada y un mayor rendimiento del alojamiento turístico.
La elección de Capdepera como sede no es casual. Tras celebrarse durante años en Calvià, la organización apostó por trasladar el evento al municipio, donde ha encontrado un entorno natural diverso, rutas atractivas y una buena capacidad de acogida. Senderos costeros, caminos interiores y paisajes que combinan mar y montaña conforman un catálogo que seduce a un público que busca algo más que sol y playa.
Con cifras récord y una respuesta más que positiva, el senderismo internacional se consolida como una de las apuestas más interesantes dentro de la estrategia turística local. Un modelo que no solo suma visitantes, sino que lo hace con un perfil que valora, respeta y disfruta el entorno. Y en eso, precisamente, reside su verdadero valor.






