La situación del cuartel de la Policía Local de Capdepera ha vuelto a convertirse en tema central de preocupación tras hacerse públicas, esta semana, nuevas imágenes de filtraciones de agua, desprendimientos en el techo y goteras que caen directamente sobre luminarias y cuadros eléctricos. Las fotografías y vídeos remitidos a nuestra redacción muestran un deterioro evidente de las instalaciones, especialmente tras las lluvias de finales de noviembre.
Según publicó Diario de Mallorca el pasado lunes, varios policías se negaron a acudir a trabajar durante las noches del 27 y 28 de noviembre por considerar que existía riesgo para su integridad física, principalmente por posible electrocución al coincidir las filtraciones con conexiones eléctricas activas. Este escenario provocó que, durante dos noches, Capdepera funcionara sin patrullas locales, quedando la seguridad municipal únicamente en manos del inspector de la Policía Local y de la Guardia Civil, que reforzó la vigilancia de manera puntual.
Los agentes denuncian que las goteras afectan desde hace meses a diferentes áreas del cuartel, incluida la sala de detenidos —según señalaron al citado medio—, y que la situación se ha visto agravada por los episodios recientes de granizo y lluvia intensa. Las tensiones internas entre parte de la plantilla y los mandos también forman parte del trasfondo de esta crisis, un extremo que fuentes municipales reconocen como existente desde hace tiempo.
La alcaldesa de Capdepera, Núria Garcia, declaró que se ordenó una inspección urgente de seguridad laboral y que los servicios técnicos del Ayuntamiento ya han evaluado el edificio. Aunque se ha confirmado que no existe un riesgo estructural inminente, sí se reconoce que las deficiencias son importantes y requieren actuación inmediata. El mismo día que apareció la información en prensa, técnicos de Urbanisme se desplazaron hasta las instalaciones. Para hoy estaba prevista una nueva visita a las instalaciones con personal de Recursos Humanos, representantes sindicales del comité de seguridad y los propios técnicos de Urbanismo para valorar la magnitud de los daños y consensuar medidas provisionales.
La problemática del edificio coincide con el debate abierto en el Ayuntamiento sobre la futura ubicación de un nuevo cuartel. Tal como informamos en esta edición de Faxdepera, el consistorio estudia desde hace años diversas alternativas, entre ellas un solar situado frente al Lidl cuya titularidad municipal será objeto de investigación administrativa, ya que aunque figura como propiedad del Ayuntamiento en el catastro, no consta así en el Registro de la Propiedad. También existe un proyecto previo para construir un cuartel en el polígono de Capdepera, pero presenta deficiencias que impiden su ejecución.
Mientras se resuelve qué solución definitiva será viable y cuándo podrá ejecutarse, la situación actual exige —según coinciden todas las partes implicadas— una respuesta urgente para garantizar que los agentes cuenten con un espacio seguro en el que ejercer sus funciones y que el municipio no vuelva a quedar sin servicio policial durante episodios meteorológicos adversos.
La central sin luz
Al cierre de esta edición pudimos comprobar que la central de la Policía Local y la zona de recepción de la gente no tenían todavía luz. Después de las lluvias de la semana pasada, el inmueble no tenía luz y había cables sueltos.
Los ordenadores sí que tienen corriente pero debido a las filtraciones de agua por la lluvias todavía no hay servicio en la zona de la central y en la recepción.


