El Ayuntamiento impulsa un Plan de Movilidad Sostenible que busca ordenar el municipio a largo plazo, mejorar la convivencia entre vehículos y peatones y adaptar los diferentes núcleos a las necesidades reales de residentes y visitantes
La movilidad es una de esas cuestiones que pasan desapercibidas cuando funcionan bien, pero que condicionan el día a día de miles de personas cuando aparecen problemas de circulación, aparcamiento, accesibilidad o seguridad. Con esa premisa, el Ajuntament de Capdepera ha puesto en marcha la elaboración de un Plan de Movilidad Sostenible que pretende convertirse en una herramienta estratégica para definir cómo deberá moverse el municipio durante los próximos años.
No se trata de un proyecto basado en grandes infraestructuras ni en actuaciones espectaculares a corto plazo. Tampoco de un documento elaborado desde un despacho sin contacto con la realidad diaria de vecinos y colectivos. La intención es mucho más ambiciosa: analizar en profundidad cómo funciona actualmente la movilidad en Capdepera para planificar actuaciones coherentes, realistas y adaptadas a las necesidades de cada núcleo urbano.
La alcaldesa de Capdepera, Núria Garcia, explica que los primeros trabajos comenzaron a finales del pasado mes de marzo, aunque aclara que el proyecto responde a una necesidad detectada desde hace años.
«No es una idea que haya surgido de repente esta legislatura. Ya existía la necesidad de ordenar mejor determinadas cuestiones relacionadas con la movilidad y con el crecimiento que ha experimentado el municipio», señala.
El objetivo principal es avanzar hacia una movilidad más segura, accesible y respetuosa con el entorno, reduciendo en la medida de lo posible la dependencia del vehículo privado, potenciando los desplazamientos a pie, en bicicleta y en transporte público, y recuperando espacios para los peatones.
«Tenemos que intentar buscar fórmulas que nos permitan avanzar hacia una movilidad más sostenible, recuperar espacios para las personas y hacer que los desplazamientos sean más cómodos y seguros», explica la alcaldesa.
Un estudio para conocer cómo se mueve realmente el municipio
Actualmente el proyecto se encuentra en una fase de análisis y diagnóstico. Para ello, el Ayuntamiento ha contratado a un geógrafo urbanista especializado en sostenibilidad y espacios urbanos públicos sostenibles, que se encargará de estudiar el funcionamiento de la movilidad en el conjunto del municipio.
El trabajo no se limita únicamente a contar coches o analizar calles. El objetivo es comprender cómo se desplazan los diferentes colectivos, qué problemas detectan y qué necesidades presentan los distintos núcleos urbanos.
Durante las últimas semanas ya se han mantenido reuniones con colegios, escuelas, institutos, Policía Local, comerciantes, hoteleros, taxistas y responsables del transporte público. Sin embargo, todavía quedan numerosos encuentros por realizar.
«Se está haciendo un trabajo muy importante de escucha. Queremos conocer las opiniones y las necesidades de los diferentes sectores antes de plantear cualquier actuación», explica Garcia.
Entre los aspectos que se están analizando figuran los itinerarios escolares, los recorridos peatonales, los hábitos de desplazamiento de la población, los flujos de circulación, las necesidades de aparcamiento o las conexiones entre los distintos núcleos urbanos.
Además, el estudio incorpora elementos que van más allá de la circulación tradicional.
«No se trata únicamente de analizar el tráfico. También queremos estudiar la movilidad desde una perspectiva de accesibilidad, de género, de seguridad y de uso cotidiano del espacio público», señala la alcaldesa.
Un municipio diferente en invierno y en verano
Uno de los aspectos que el estudio considera fundamentales es la diferencia existente entre la temporada baja y la temporada alta.
El especialista ya ha realizado una primera fase de trabajo durante los meses de menor actividad turística y volverá a desplazarse al municipio durante la temporada alta para comparar ambas realidades.
«Las necesidades que tiene Capdepera en invierno y en verano son completamente diferentes. No podemos tomar decisiones pensando únicamente en una época del año», afirma Garcia.
La presión circulatoria, los desplazamientos cotidianos, la ocupación de los aparcamientos o el uso de determinados espacios públicos varían considerablemente según la época, por lo que el Ayuntamiento considera imprescindible disponer de una fotografía completa antes de plantear medidas concretas.
Un plan para todo el municipio
Aunque buena parte de los análisis iniciales se centran en Capdepera y Cala Rajada, por ser los núcleos con mayor intensidad de tráfico y actividad, el Plan de Movilidad tendrá alcance municipal.
La alcaldesa recuerda que el estudio también contempla la realidad de otros núcleos como Canyamel, Cala Mesquida o Font de sa Cala.
«Estamos analizando el municipio en su conjunto porque las necesidades son diferentes en cada lugar. Hay cuestiones que afectan especialmente a Cala Rajada, otras que tienen más que ver con Capdepera pueblo y otras que están relacionadas con los núcleos turísticos o con la necesidad de aparcamientos», explica.
Los primeros cambios y la respuesta ciudadana
Paralelamente a la elaboración del plan, durante los últimos meses se han introducido algunos cambios puntuales en la circulación y en la ordenación de determinadas zonas.
Según explica la alcaldesa, la valoración inicial es positiva.
«Siempre que se modifica algo existe un cierto recelo porque afecta a costumbres que llevamos años manteniendo, pero la sensación que tenemos es que la gente se está adaptando bastante bien y que muchas personas perciben que la situación ha mejorado respecto a la que había anteriormente», afirma.
En cualquier caso, el estudio servirá precisamente para determinar si estas modificaciones deben consolidarse, ampliarse o corregirse.
«Lo que nos dirá el trabajo técnico es si los cambios que se han hecho son realmente eficaces y si tienen sentido a largo plazo o si hay que introducir ajustes», añade.
El reto de reducir la dependencia del coche
Uno de los grandes desafíos que afronta el municipio es la fuerte dependencia del vehículo privado.
El propio Ayuntamiento reconoce que Capdepera presenta características que dificultan la implantación de determinadas soluciones aplicadas en otras ciudades.
«Somos muy conscientes de que tenemos una dependencia importante del vehículo privado», reconoce Núria Garcia.
La alcaldesa señala que la ubicación geográfica del municipio, la dispersión de algunos núcleos y determinadas características orográficas hacen que el transporte público o los desplazamientos en bicicleta no siempre resulten sencillos.
«Tenemos núcleos que no cuentan con las conexiones que nos gustaría y hay zonas donde la orografía tampoco facilita determinados desplazamientos. Por eso debemos ser realistas y adaptar las soluciones a nuestra realidad», explica.
Aun así, considera que existen importantes márgenes de mejora.
«Hay que estudiar alternativas como los aparcamientos disuasorios, la recuperación de espacios para peatones o la mejora de determinados recorridos. No se trata de eliminar el coche, sino de encontrar un equilibrio que mejore la calidad de vida de todos», señala.
Un documento pensado para muchos años
El Ayuntamiento espera poder disponer de los resultados del estudio durante este mismo año. Sin embargo, desde el equipo de gobierno insisten en que el verdadero valor del plan no estará en las medidas inmediatas, sino en la capacidad de establecer una estrategia compartida para el futuro.
Por ese motivo, una vez concluida la fase técnica, también se prevé mantener reuniones con los diferentes grupos políticos municipales.
«La movilidad es un asunto que va mucho más allá de una legislatura. Nos gustaría que este fuera un documento de consenso que pudiera desarrollarse durante muchos años independientemente de quién gobierne en cada momento», afirma García.
La alcaldesa insiste en que la movilidad es una realidad cambiante y que el documento deberá actualizarse y evolucionar con el tiempo.
«No queremos que sea un plan que se apruebe y quede guardado en un cajón. Tiene que ser una herramienta viva, dinámica y capaz de adaptarse a las nuevas necesidades que vayan apareciendo», concluye.
Con ese planteamiento, Capdepera ha iniciado un proceso que probablemente no generará titulares por una gran obra o una actuación inmediata, pero que puede resultar determinante para definir cómo se organiza el espacio público, cómo conviven peatones y vehículos y cómo se desarrollará el municipio durante las próximas décadas. La movilidad, en definitiva, como una cuestión de presente, pero sobre todo de futuro.

