La toma de posesión de los terrenos prevista dentro del procedimiento de expropiación ha quedado suspendida después de que el propietario presentara un interdicto, lo que obliga a detener, por el momento, el proceso para desarrollar el futuro aparcamiento público.
El proyecto para dotar a Cala Agulla de un nuevo aparcamiento público ha sufrido un contratiempo. La toma de posesión de los terrenos donde está prevista la futura infraestructura ha quedado suspendida después de que el propietario de la finca haya presentado un interdicto judicial, una actuación que paraliza temporalmente el procedimiento.
La suspensión llega cuando el expediente parecía haber entrado en su fase definitiva, después de que el Govern de les Illes Balears autorizara la ocupación urgente de la parcela necesaria para ejecutar el proyecto y el Ayuntamiento iniciara los trámites administrativos para hacer efectiva la expropiación.
Con este nuevo escenario, la administración no podrá tomar posesión del solar hasta que se resuelva la incidencia planteada por la propiedad, lo que introduce una nueva incertidumbre sobre los plazos previstos para habilitar el futuro aparcamiento.
El proyecto pretende dar respuesta a uno de los principales problemas de movilidad que registra Cala Agulla durante la temporada turística. El nuevo estacionamiento sustituirá al antiguo aparcamiento privado, clausurado tras la aplicación de la normativa del Parc Natural de la Península de Llevant, y permitirá recuperar un espacio de estacionamiento fuera del ámbito protegido.
Por el momento no ha trascendido cuánto tiempo puede prolongarse esta paralización ni cómo afectará al calendario previsto para el desarrollo de la actuación, aunque la presentación del interdicto obliga a suspender la toma de posesión hasta que la situación quede resuelta.
