Este fin de semana arrancan los controles en la zona de ocio nocturno, a la espera de la llegada el lunes de los 28 nuevos agentes del puesto de Artà
La reunión mantenida en Palma entre el Ajuntament de Capdepera (Núria Garcia y Manuel Filgueiras) y la Delegación del Gobierno empieza a tener ya consecuencias prácticas sobre el terreno. Después de varios días en los que el debate sobre seguridad, turismo de excesos, venta fraudulenta, ocio nocturno y presencia policial ha ido ganando peso en el municipio, este fin de semana está previsto que la Guardia Civil refuerce su presencia en Cala Rajada con operativos especiales vinculados al ocio nocturno.
El refuerzo llega antes incluso de la incorporación oficial, prevista para el lunes día 13, de 28 nuevos efectivos al cuartel de la Guardia Civil de Artà. Una llegada que supondrá un incremento importante de recursos para la zona y que desde el Ajuntament de Capdepera se ha pedido que también tenga una traducción directa en el municipio, especialmente en Cala Rajada.
La alcaldesa, Núria Garcia, y el regidor de Seguretat Ciutadana, Manuel Filgueiras, se reunieron en Palma con el delegado del Gobierno, Alfonso Rodríguez; el secretario general de la Delegación, Rubén Castro, y el teniente jefe de la Guardia Civil para abordar diferentes cuestiones relacionadas con la situación actual del municipio. Sobre la mesa estuvieron la vigilancia preventiva, la venta fraudulenta, los controles de tráfico, el ocio nocturno y otras actuaciones vinculadas a la convivencia y la tranquilidad ciudadana.
Aunque la reunión ya se conocía, lo relevante ahora es que los primeros efectos empiezan a verse. Según nos comentan desde el Ayuntamiento, el encuentro fue “muy positivo y la sensación es que las demandas planteadas fueron escuchadas”.
Este mismo fin de semana, está previsto según han indicado desde el puesto de la Guardia Civil en Artà, la puesta en marcha de operativos especiales en la zona de Cala Rajada relacionados con el ocio nocturno.
Desde el consistorio se valora la llegada de los 28 nuevos guardias civiles a Artà, pero se ha recordado que “Capdepera presenta unas características propias que no son similares a las de otros municipios del entorno”, y subrayan que “Cala Rajada concentra una actividad importante de ocio nocturno, zonas de playa muy concurridas y presión comercial y una afluencia elevada durante los meses de verano que requieren de más apoyo”.
Insisten en que “esta singularidad debe tenerse en cuenta a la hora de distribuir los recursos. Otros municipios de la comarca también tienen necesidades de seguridad, pero Cala Rajada cuenta con un volumen de ocio nocturno y de actividad estival que exige una atención específica, especialmente durante los fines de semana y en los momentos de mayor afluencia”.
La llegada de nuevos efectivos y los operativos previstos este fin de semana se interpretan también como una de las primeras consecuencias del nuevo clima de coordinación abierto en el municipio. La Mesa para la Transformación del Modelo Turístico y contra el turismo de excesos ya había puesto sobre la mesa la necesidad de actuar de manera conjunta entre Ayuntamiento, Guardia Civil, sectores económicos, hoteleros, ocio nocturno, comercio y administraciones competentes.
En este sentido, lo que ahora empieza a producirse es precisamente el paso de las reuniones a las actuaciones. La Mesa sirvió para ordenar el diagnóstico y compartir preocupaciones. La reunión en Delegación del Gobierno permitió trasladar esas necesidades al ámbito competente en materia de seguridad. Y los operativos de este fin de semana, las actuaciones contra las falsificaciones, y la llegada de los nuevos efectivos el lunes, empiezan a dar forma a esa coordinación.
El reto es mantener esta línea de trabajo en el tiempo. Capdepera entra en una fase clave del verano con más coordinación y con la expectativa de que los nuevos recursos permitan reforzar la respuesta en Cala Rajada. De momento hay satisfacción por la predisposición encontrada, pero se mantiene la idea de que el municipio necesita una atención específica por su realidad turística y social.
La seguridad, se ha convertido en uno de los ejes del debate municipal. Y ahora empiezan las consecuencias prácticas: controles este fin de semana, llegada de efectivos el lunes y una nueva etapa de coordinación que se espera que demostre si puede responder a las necesidades reales de Cala Rajada durante la temporada alta.
