Capdepera fue hace años un referente en la producción de miel en Mallorca. Todavía quedan algunos productores en el municipio
Cuando llega la fiesta de Todos los Santos, y antes la de las Virgenes, uno lo asocia con los buñuelos y con la miel. Aunque no les vamos a hablar hoy de buñuelos, pero sí de miel y de abejas, a tenor de un nuevo estudio que ha revelado que éstas, las abejas, sufren estrés y por ello disminuye su población en el mundo. Una investigación británica determinó alteraciones en los polinizadores. Se trata del ser vivo más importante del planeta y está en peligro de extinción. Sabemos que el Govern Balear, la Conselleria de Medio Ambiente, está trabajando a la vera de los pocos apicultores que en Mallorca quedan.
El municipio de Capdepera fue en otro tiempo, en cierto modo, pionero de la apicultura mallorquina, pues numerosos llegaron a ser los apicultores que se dedicaban y comercializaban con el dulce manjar de la miel y las propiedades de la cera. Actualmente quedan cuatro personas, dos mujeres y dos hombres, en S’Heretat y en Binifela, que en cierto modo desinteresada, casi por “hobby”, dedican horas libres a dicho quehacer.
Pero es que lo anunciaron los expertos: Las abejas están estresadas debido al indiscutible cambio climático que ya está aquí. En las últimas décadas, el número de especies que habitan en la naturaleza ha disminuido a partir de la segunda mitad del siglo XX, donde se potenciaba el objetivo científico de comprender mejor las acciones de conservación efectiva con datos muy precisos que arrojan certezas que deberían preocupar a la sociedad, ya que el estrés puede conducir a la pérdida de la diversidad genética de las abejas.

El agro-negocio atenta contra la vida de las abejas, a través de pesticidas y explotación animal. Y hay más: Nuestras acciones impactan en la supervivencia de los seres vivos. ¿Por qué la producción de leche de almendra puede poner en riesgo a las abejas? Si bien es valioso que se elaboren bebidas de origen vegetal que intentan suplantar las de origen animal, un reportaje de “Bioguía” estima que el 80% de la producción de esta clase de leche exige a las comunidades apícolas que de manera constante polinicen los almendros, lo cual hace que, muchas veces, las abejas mueran de cansancio. El informe habla de 50.000 millones de abejas que perdieron la vida, en el invierno de 2020, gracias al uso irresponsable de pesticidas para la agricultura.
Se está colaborando activamente con los apicultores por parte de Medio Ambiente para entender cuáles serían las principales causas de exterminio: ácaros, varroa, parásitos y otras enfermedades, o también la diversidad genética insuficiente. Investigadores alemanes han podido grabar, por primera vez, el desarrollo completo de una abeja melífera en una colmena, registrando comportamientos nunca antes vistos en las abejas. Miembros de la Asociación Balear de Apicultores han expresado que quizás sería bueno replantearse las acciones en medio de la crisis climática actual. Y esto, justamente, se debe a que estamos atravesando – concluyen – un momento de transición y en él, mientras tanto, buscamos diversas alternativas que sean más conscientes y responsables con nuestro planeta. La A.B.de A. está a la espera de poder recibir las filmaciones que los científicos germanos vienen finalizando sobre el proceder de las abejas.
