16 febrero 2026

    Poder y riqueza de los linajes más notables de Capdepera

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    Una nueva narración sobre nuestra historia en base a los estudios e información de Guillem Morro                               

    Los ascendientes en Mallorca de la familia Nunís o Unís se remontan a Pelai Nunís, uno de los conquistadores que participó en la campaña de 1229. Un documento del siglo XIV que refiere propiedades obtenidas en alodio franco nos cita a “Pelayet Nunís, fill”, el cual intervino en la conquista formando parte del comité que dirigía Nunó Sanç. 

    Este magnate tenía que estar muy agradecido a Nunís ya que, en reconocimiento a los servicios prestados, le cedió  la alquería  denominada “Ancrad”, ubicada en Manacor, la cual con el tiempo pasaría a llamarse “La Torre”. La concesión data de 1233. Además, Nunó le asignó un censo anual de 300 graneros de trigo, cebada y avena. Esta singular concesión ha conducido a erróneas interpretaciones historiográficas. 

    Al ser transferidos al Rey los bienes de Nunó Sanç, los procuradores reales eran los que, anualmente, daban al Nunís el importe en metálico de 150 cuarteras de los mentados cereales. Los Nunís contaban con una caballeriza en Manacor en cuyo asentamiento recibían las partidas y contrapartidas de la indicada donación, cual era la obligación de Pelai Nunís de mantener un caballo armado tanto en la guerra como en tiempos de paz. Esta familia, denominada por unos Nunís i por otros Unís, llegaron a acumular varias caballerías, que debían estar siempre disponibles no solamente en Mallorca sino en el resto de las islas baleares.

    Pelai Nunís, además de recibir numerosas casas en el término de Manacor, obtuvo asimismo terrenos en la “Mola” de dicha villa, por los cuales, cada año, abonaba una masmudina (renta) al infante Jaume que, el 16 de octubre de 1255, le confirmaba dicho establecimiento. 

    Pelai debía ser, entonces,un hombre ya maduro, ya que iba acompañado de su hijo Miguel, el cual recibió en franco alodio la caballería de Artá , de una extensión de 136 hectàreas, según consta  en el instrumento de cesión  otorgado por Pere de Portugal el primero de mayo de 1242. 

    No obstante, la mayor parte del lote de las tierras que le correspondieron  se ubicaban en el emplazamiento del futuro Castell de Capdepera y de la actual villa, pero también poseía propiedades en Manacor y Felanitx. Miguel Unís donó a sus fieles escuderos Arcus, García y Asán diversas alquerías. La de Benifilia (Binifela) y el rafal de “Alharic”, emplazado en el actual “Son Jaumell”, ambas del término de Capdepera, se las cedió a Arnau de Cabanes y a su esposa Guillema, adjuntado un trabajador para la labranza (seguramente, un esclavo sarraceno)  y un par de animales de tiro (bueyes) , junto con 15 cabras con sus cabritos. 

    Cada año, Arnauu de Cabanes, debía entregar la mitad  de los frutos de las fincas, a excepción de los higos. También se le cedió a Arnau la viña y huertos. Al cabo de cuatro años, el aparcero restituirá a Nunís los bueyes y los estris de labranza. 

    En 1247 Miguel Nunís estableció en el rafal “Abenhaaroba” a Guillem de Cervera. En 1251, Arnau Font, alcalde y lugarteniente de Mallorca y Guillem de Mont Catí, “Veguer del rei” añadía el rafal “ Garrovel”, el rafal de la Torre, la alquería de Benigomila y la alquería “d’en Cofeta” con su molino harinero, a Nunís, que aumentaba así sus riquezas. Este molino se encuentra situado  en la parte alta del Castell, cerca de la capilla.Tiene una base rectangular de 7’10 metros de lado por 7’64 y una superficie de 42 metros cuadrados. Esta reducida dimensión , en relación con la Torre de Canyamel, hace pensar en una torre de vigilancia. 

    Se considera  que fue edificada durante la época de la dominación islámica, así se desprende de la técnica constructiva. En el siglo XIX su altura se redujo a la mitad y en su interior se construyó el molino harinero. Esta torre fue referente geoestratégico que el Rey Jaume II escogió para fundar la villa y fortín de Capdepera. 

    En 1256, Nunís fue nombrado Jurado del Reino de Mallorca por el estamento de los caballeros, y al año siguiente ocupaba el importante cargo de “Veguer de Mallorca” (una especie de gobernador). Capdepera y buena parte de los límites confrontantes, desde el Claper , Son Bessó, Son Favar, sa Font, Son Amoiana, eran todas de dominio directo de Unís, y excedía con creces el marco territorial “gabellí”. Distribuyó sus propiedades en delegación a varios lugartenientes y personal de servicio para poder dedicarse de lleno a sus nuevas ocupaciones institucionales.

    El año 1279 Miquel Nunís falleció. El Rey Jaume II ocupó el trono y confirmó las vastas propiedades y dominios de Nunis a los hijos de éste, Pelai y Miguel. En las Ordinacions de Jaume II de Mallorca de 1300 cita la torre de Miquel Nunis y señala al hijo de éste, de idéntico nombre, como su propietario. 

    Miquel Gelabert

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