Juan March Ordinas, conocido como el último pirata del Mediterráneo, nació el 4 de octubre de 1880, lunes, en la localidad mallorquina de Santa Margarita. Su padre era un labrador, que más tarde pudo dedicarse a la crianza de cerdos. Hizo un gran esfuerzo para enviar a su hijo Juan a un colegio de frailes franciscanos en Es Pont d’Inca.
Describir la vida de este “elemento”, llevaría horas y más horas, que al final no se entendería nada, pero en su juventud abasteció de armas al insurrecto Abd el-Krim, el caudillo árabe, que derrotó a los españoles en el Desastre de Annual. Luego March logró formar uno de los imperios económicos y financieros más importantes de España del siglo XX.
Juan March se casó con Leonor Servera Melis, a los 24 años. Fue encarcelado en junio de 1932, en la Modelo de Madrid, acusado de llevar a cabo actividades económicas irregulares, siendo trasladado en 1933 a la cárcel de Alcalá de Henares.
De su fuga hay varias versiones, pero la más fiable es que sobornó al oficial de guardia de la prisión, que se llamaba Eugenio Vargas. Años más tarde este funcionario, se le nombraría para altos cargos de instituciones penitenciarias.
La verdad es que March tenía un vehículo que le esperaba, trasladándose a Gibraltar y desde allí a Paris. La historia es demasiado compleja para reflejarla en estas líneas.
Otra versión y que nunca March ha aclarado y que se llevó a la “tumba” fue, cómo huyó y quiénes le ayudaron en su huida y que nunca desmintió.
Pero el mallorquín huyó a Francia desde Barcelona, utilizando un automóvil, en compañía de su amigo y diputado republicano Emiliano Iglesias. Esta versión es ampliada con el detalle de que ambos iban disfrazados de sacerdotes.
La verdad del paso por los Pirineos en 1933, es menos espectacular que la misteriosa fuga de la cárcel de Alcalá de Henares.
March murió el 3 de octubre de 1962, sábado.
Leonor Servera Melis, su esposa, nació el día 27 de abril de 1887, jueves. Se casó con Juan March en el año 1904, a los 17 años. Murió el día 13 de abril de 1957, miércoles, por rotura del fémur.
Juan March Servera, era el hijo mayor de Juan March y Leonor Servera, nació el año 1906 y murió de cáncer el día 11 de noviembre de 1973, domingo
Bartolomé March Servera, segundo hijo del matrimonio, nació el día 12 de octubre de 1917, viernes. Fue educado primero en el Colegio Sant Francesc y más tarde en Londres. Bartolomé fue un gran aficionado a las artes. Se casó con María Cancillo González. Era hija de Manuel Cancillo Pineda y doña María González-Cos, Condesa de Pernía.
Martín apareció por ultima vez en público en el mes de agosto del año 2010, en “Sa Torre Cega” con motivo de la llegada de los Reyes de España. Falleció el día 21 de julio del año 2013, a la edad de 90 años. Era madre de cuatro hijos y seis nietos.
Eligió este hermoso enclave de la costa del levante mallorquín, donde construirían un singular palacio de recreo, situado en el lugar de una antigua torre de vigilancia, que se denominaba “Sa Torre Cega”.
Se denominaba así, porque no era visible desde otras atalayas y solo protegía a Cala Ratjada. La finca fue adquirida en el año 1915 y al año siguiente se encargó el proyecto al arquitecto Guillem Reinés Font (1877 – 1918).
Reinés fue uno de los más notables arquitectos del siglo XX y su relación con Juan March fue muy fructífera, ya que este le confió varios proyectos. Adscrito primero al modernismo, la obra de Reinés fue derivando al regionalismo, estilo que inspiró la obra de “Sa Torre Cega”, considerada un referente del estilo de Mallorca.
El Palacio es de planta cuadrada y consta de tres pisos y una torre lateral. El interior se distribuye alrededor de un patio central y en el exterior, una amplia terraza ajardinada que rodea el edificio.
Del proyecto realizado por Reinés, destacó el empaque y la fachada, y la imponente escalinata de la casa para salvar el desnivel del terreno, más tarde modificada.
El palacio actual es fruto de varias reformas. Una en 1930, del arquitecto Forteza Piña; y otra entre los años 1960 y 1970 que fue cuando la propiedad pasó al hijo pequeño Bartolomé.
Entonces se hicieron importantes reformas para modernizar el interior. La nueva decoración fue obra de la Mansión Jansen, de París, cubriendo el patio y aplicando soluciones de estilo contemporáneo. En esta etapa es cuando nacen los famosos jardines de “Sa Torre Cega”.
