El pasado fin de semana, falleció Magdalena Nebot Vaquer, a la edad de 91 años, conocida en su villa natal, Capdepera, como Magdalena “Raia”.
Una mujer que habrá dejado su huella como una de las figuras de la lucha antifranquista en Mallorca. Nacida en 1933, Magdalena era hija de militantes socialistas que padecieron represalias por sus ideas durante la Guerra Civil española. Su padre, Serafí Nebot, tuvo que huir a Menorca en una barca en el verano de 1936. Al terminar la guerra, fue encarcelado. La madre de Magdalena, Maria Vaquer, es considerada una de las pioneras del feminismo de la isla, también sufrió prisión en la cárcel de mujeres de Ca’n Sales, en Palma.
Magdalena Nebot emigró de Mallorca, clandestinamente, para reunirse con su progenitor, en 1951. Entre 1958 y 1964 residió en Francia, hasta su regreso a España, donde en Mallorca colaboró con los grupos políticos que luchaban contra la dictadura franquista.
Su última militancia fue con “Més”, aunque durante una gran parte de su vida, sus ideas de izquierda abrazaron el Partido Socialista, como sus padres.
Las mujeres “gabellinas” pertenecientes a las “Roges del Molinar”, cuyos cuerpos se recuperaron recientemente y descansan en el cementerio municipal, tenían lazos familiares con Magdalena, la cual ha significado una persona muy importante en el movimiento memorístico de les Illes Balears, por sus vivencias personales duras e íntimas, que rodearon a su familia más cercana: su madre, padre y abuelo materno.
Magdalena Nebot Vaquer fue una mujer coherente con sus ideas, dedicó su vida a la alta costura, mientras vivió en la vecina nación, a pesar del dolor que impregnaba su ser, recordada a sus ancestros y al regresar a Mallorca de forma definitiva se dedicó fehacientemente a defender las causas justas en contra de las vicisitudes que tuvo que soportar de niña.
“Cuando pienso en nuestra vida – le decía a su madre Maria Vaquer – todo el cuerpo me hace daño. Gracias por haberme enseñado tantas cosas, entre otras a ser compañera, solidaria y una buena persona”.
Descanse en paz Magdalena, su legado permanecerá entre cuantos la conocieron y trataron.
