El proyecto para definir los futuros usos del antiguo Ayuntamiento de Capdepera, situado en la plaza del Sitjar, sigue avanzando. Se trata de una actuación en la que el municipio trabaja desde hace tiempo y que ahora se encuentra pendiente de la propuesta que debe presentar el técnico cuyos servicios están subvencionados por el Consell de Mallorca.
El Consell ha designado a un arquitecto para estudiar las posibilidades del edificio y plantear una propuesta sobre el tipo de intervención que podría llevarse a cabo en estas instalaciones. Este técnico ya ha visitado Capdepera en dos ocasiones y ha trabajado a partir de los estudios realizados y de las visitas efectuadas al inmueble.
El Ayuntamiento está ahora a la espera de recibir esa propuesta técnica, que deberá servir como base para seguir definiendo el futuro del edificio. Una de las prioridades municipales pasa por respetar la estética del antiguo Ayuntamiento, especialmente en lo que se refiere a la parte exterior del inmueble, manteniendo su imagen y su valor dentro del entorno urbano de la plaza del Sitjar.
Al mismo tiempo, desde el consistorio se considera importante que el futuro proyecto contemple espacios diáfanos y funcionales, capaces de adaptarse a diferentes usos. También se quiere tener en cuenta la posible relación del antiguo Ayuntamiento con el edificio de Can Rata, de manera que la actuación pueda entenderse dentro de una visión más amplia de los equipamientos municipales existentes en esta zona.
El debate sobre el futuro uso del antiguo Ayuntamiento no parte de cero. En la pasada legislatura ya se llevó a cabo un proceso participativo para conocer las ideas y prioridades de los vecinos sobre este espacio. Sin embargo, desde el actual equipo de gobierno se considera que, debido al tiempo transcurrido, podría ser conveniente abrir un nuevo proceso participativo que permita actualizar aquellas aportaciones y valorar de nuevo las necesidades actuales del municipio.
La intención es que el futuro del edificio responda a una demanda real y no únicamente a planteamientos antiguos. Entre las posibilidades que se contemplan figura la creación de espacios abiertos que puedan ser utilizados por asociaciones, colectivos y entidades del municipio para desarrollar diferentes actividades. También se estudia la posibilidad de destinar la planta superior a oficinas municipales, con el objetivo de trasladar allí determinados espacios de trabajo público y mejorar la organización interna de los servicios municipales.
De momento, el paso más inmediato será conocer la propuesta elaborada por el técnico del Consell de Mallorca. A partir de ahí, el Ayuntamiento podrá valorar las opciones disponibles, estudiar la viabilidad de los usos planteados y decidir si se abre una nueva fase de participación ciudadana para acabar de definir el futuro de un edificio con un claro valor simbólico para Capdepera.
