24 junio 2026

    Martes será demolido el chiringuito de Son Moll

    Relacionado

    La música pop urbana, protagonista del Caparruts 2026

    Maria Jaume, Nel·lo C, Nastallat i PD Rau Poca...

    Carlos Adrover: “Hago este reto por las personas con ELA y por sus familias” 

    El deportista gabellí Carlos Adrover afrontará los días 3,...

    Presencia gabellina en los Campeonatos de España de Fútbol Playa

    Miquel Bestard El fútbol gabellí volverá a estar representado en...

    Comparte

    Ya hay fecha para el derribo de una de las construcciones más emblemáticas de la playa gabellina

    El histórico chiringuito de Son Moll afronta sus últimos días en pie. Según ha podido saber este medio por diversas fuentes, el próximo martes está prevista la demolición de la emblemática construcción situada sobre la arena de la playa, una actuación que llega después de la orden dictada en aplicación de la Ley de Costas y tras semanas de movimientos administrativos y preparativos técnicos.

    A menos de una semana de la actuación, ya se trabaja en toda la logística necesaria para ejecutar el derribo. Entre otras cuestiones, se están organizando cortes de tráfico, accesos para maquinaria pesada y diferentes medidas operativas para poder desarrollar la demolición en una zona especialmente sensible tanto por ubicación como por afluencia de personas.

    Con ello, el municipio se prepara para asistir al final de una construcción que durante más de medio siglo ha formado parte del paisaje de Son Moll y de la memoria colectiva de varias generaciones de gabellins y visitantes.

    El inmueble llevaba tiempo en el centro del debate político, jurídico y social. Sobre él pesaba una orden de demolición derivada de la aplicación estricta de la Ley de Costas por parte de la Demarcación de Costas del Estado, que considera incompatible este tipo de edificaciones fijas con la ocupación del dominio público marítimo-terrestre.

    Durante los últimos meses se había intentado explorar distintas vías para evitar el derribo, incluyendo la posibilidad de que la futura normativa autonómica impulsada por el Govern balear pudiera abrir la puerta a proteger determinadas construcciones tradicionales del litoral por su valor histórico o patrimonial. Sin embargo, la realidad es que la legislación estatal vigente sigue teniendo la última palabra sobre este tipo de ocupaciones costeras.

    El caso de Son Moll había trascendido ya mucho más allá de un simple expediente administrativo. El establecimiento simbolizaba el choque entre dos visiones muy distintas sobre el litoral: la defensa de ciertos elementos considerados parte de la identidad popular y turística de Mallorca y, al mismo tiempo, la política estatal de recuperación y renaturalización de la costa.

    Además del componente sentimental, también existía una dimensión económica evidente. El chiringuito generaba actividad laboral y suponía una concesión vinculada a ingresos municipales, mientras que el debate sobre su posible sustitución por una estructura desmontable de madera seguía sobre la mesa como alternativa futura.

    Ahora, sin embargo, la situación entra ya en una fase definitiva. La maquinaria comenzará a trabajar el martes y Son Moll perderá una de sus imágenes más reconocibles. El derribo pondrá fin a una historia de décadas y abrirá una nueva etapa en la playa, todavía marcada por muchas incógnitas sobre qué tipo de instalación podrá ocupar ese espacio en el futuro.

    spot_img