11 febrero 2026

    Sa cova de sa Font de Sa Cala  ( 8 )

    LEWIS TH. GARDENS

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       Sitúese, el lector, al final del anterior capítulo, y si le place, siga leyendo: 

      Ver al catalán Prubí tranquilizó a Erika y, al separar las manos de sus senos, se fijó que él tenía los ojos mucho más saltones que nunca. Éste, conteniendo sus libidinosos impulsos, le dijo a ella: __” No vengo, preciosa, y muy a mi pesar, a recordar tus promesa, aún no!. Ahora, lo que debes hacer es vestirte a toda prisa. El “magíster” anda por aquí cerca y no quisiera, por nada del mundo, que se nos escapara. ¡Anda, vístete rápido!”. 

    Trató de no mirársela con demasiado detenimiento, pero no tardó la joven en vestirse, pues tan sólo tuvo que poner, sobre su desnudo y descomunal cuerpo, un short y una ajustada camiseta de rayas transversales, y esta vez tan verdes como su tentadora figura…

    __ “¡Vamos, vamos, date prisa, que hoy te toca pescar a ti!”, apremiaba Prubí.

    __ “ ¡Ya te peinarás por el camino, ahora despídete de Klaus, desde aquí!”, añadió el catalán, impaciente, al ver que Erika se iba hacia la orilla. La joven, agitando las manos,  gritó: __” ¡Chiao!”. Y Klaus Litman, desde el final de las guías del varadero, y sentado sobre una roca, agitaba las suyas con un __”Ya..ya..ya..!”.

    Cuando don Mario, el maestro, alzó sus ojos del periódico, se llevó una  sorpresa mayúscula al ver, de pie ante él, a Prubí y a su hermosa acompañante.

    __” ¿Sorprendido, don Mario? “

    __ “ ¡Hombre!. No le esperaba a Vd., don Jorge, por aquí, la verdad sea dicha, y menos con tan buena compañía”,  repuso el maestro que, de paso, lanzó hacia la joven  una significativa mirada, en la que había mucho de incontenible admiración.

    __ “ Voy a presentarles: Erika, ese señor es don Mario Gayá, el maestro del pueblo, del cual ya te hablé. Esta joven, don Mario, es la profesora Erika de Litman, esposa de mi pupilo Klaus. Ambos veranean en Sa Font de Sa Cala y se  hospedan aquí, en el mismo camping.”

    El maestro plegó el diario, se levantó y, tomando la mano de Erika, se la besó galantemente.

    ___ “Encantado de conocerla en persona, aunque ya tuve el gusto  de verla, el otro día, en el pueblo. Es usted de las personas difíciles de olvidar, una vez vistas… Pero, siéntense, por favor, y pidan algo que tendré sumo gusto en invitarles”.   Erika parecía estar orgullosa, y sonrió el cumplido. Después de sentarse junto a Prubí, y frente a don Mario, dijo: 

    ___” Mi also contenta conocer a Vd., herr proffesorr. You ser very cortés y mi tener very interés de conocer very much, ¿ cómo decir: very much, a fondo? ¿Decir good?. “

    ___ “Entiendo lo que quiere decir. Habla usted un fluido castellano, casi perfecto, más que pluscuamperfecto, yo diría que infinitivamente perfecto. Ya me conformaría yo, señora mía, en poder expresarme así, pero en alemán. Créame, en este aspecto estoy pez..”.

    ___ “¿Pez magíster..?

    ___ “Ahora sí que no la he entendido, joven, perdón, quise decir señora. ¿Qué ha querido decir con eso de “pez magíster”?. 

    Jorge Prubí, intermedió: __ “Ha querido decir, o preguntar, lo que significa “pez”. Ella llama a todo “pescado” o “pescadito”…”.

    La presencia del camarero evitó al maestro aclarar la pregunta de la joven. Erika pidió un zumo de frutas y Prubí se excusó , diciendo, que tenía que arrojarse al mar, por lo que no le convenía tomar nada. Y con esa excusa, marchó dejándolos sólos, con toda intención , ella – pensó – sabría desenvolverse muchísimo mejor sin él.

    El ambiente de la pizzería era bastante agradable. Una de las puertas, la de entrada, daba a una gran terraza sobre la carretera y, la otra, a una enorme piscina descubierta. Erika, apoyando su busto sobre la mesa de mármol , dirigiose a don Mario: __ “Mí querer que herr proffessor ser maestro de mí y enseñar palabras en spanish.. ¿Tú, querer..?”, aprovechó para tutear al maestro, el cual, pensando que el saber no ocupa lugar, podrían ambos enseñarse cosas mutuamente… Así qué, don Mario, se animó poco a poco, empezando a usar un léxico más coloquial y atrevido, imitando en ocasiones la misma manera incorrecta, aunque encantadora, que tenía la joven de expresarse.

    ___ “Mí enseñar todo, a cambio,  todo lo que mí poder enseñar, como pez magíster… tú hablar claro a mí. Mí no comprender algunas palabras son very raras for mí”.

    ___ “Magíster es una palabra latina que significa gran maestro y de ella se deriva la palabra “magistral” que se puede interpretar como una obra maestra, muy grande, enorme…”

    ___ “ Entonces, tú ser very vivo, o big, gran maestro…”

    Don Mario Gayá consideró que las lecciones ya se iban alargando demasiado y que, aquella “magistral alumna” le estaba poniendo en demasiados aprietos. No sabía, el maestro, de lo que aún era capaz de apretar aquella procaz criaturita, a la que él se atrevió a llamar “nena” tan pronto como notó que con un pie, ella, le acariciaba su pierna, consiguiendo que el maestro, se sonrojara, sacara sus perjuicios,  vigilando que ninguno de los camareros que pululaban por la terraza – la mayoría de ellos de Capdepera – pudieran comprometerle. Pero Prubí, que no se había ido lejos, no se perdía detalle, complacido, les espiaba asomando tras un muro. La cosa, para él, iba viento en popa, la sagaz Erika ya había apresado en sus redes al incauto, y odiado por Prubí, “pez magíster”…   

    Como había música en la terraza, Erika cogió de la mano a Mario y le obligó a levantarse de la mesa y ponerse a bailar, allí mismo, con él, a pesar de los refunfuños del maestro. De pronto, apareció por allí, un fotógrafo llamado Vives, que realizaba reportajes en hoteles. No tuvo otra ocurrencia, al conocer al maestro, que hacerles a ambos varias fotos, entre ellas dos en las que Erika abrazaba a Mario contra su pecho.  Luego, el fotógrafo, desapareció como por arte de ensalmo. Don Mario le buscó por el camping, todo compungido, para reclamarle las imágenes, para que no trascendieran y pudieran perjudicarle. 

    Buena intuición tuvo el maestro, pero fue en vano. Las fotografías fueron adquiridas por alguien que cuidó muy mucho de que se exhibieran por el pueblo, en especial por “l’Orient”…

    ¡Sería un escándalo!  Otra venganza que ya estaba servida…. 

    Continuará …//

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