13 febrero 2026

    Recordando a las celebridades que he conocido a lo largo de mi vida (1ª Parte) 

    Relacionado

    Comparte

    Nicolás Nadal

    A lo largo de mi vida, he tenido la oportunidad de cruzarme con personajes tanto nacionales como internacionales que, de una forma u otra, me han dejado una huella imborrable. Desde encuentros fortuitos hasta breves intercambios, estas personas han marcado momentos inolvidables en mi trayectoria. Aquí os comparto algunos de los recuerdos más especiales, siguiendo el orden cronológico de cómo sucedieron.

    1959: Toni Curtis en Porto Pi

    Mi primer encuentro con una celebridad fue en 1959, cuando estaba cumpliendo mi servicio militar en Porto Pi, en el CIM de Cartagena. En ese momento, se estaba rodando la película “Un Trono para Cristi”, protagonizada por Christine Kaufmann y Toni Curtis. Aunque no tuve la oportunidad de hablar con ellos, sí los vi de muy cerca. Estaba en formación junto a otros marinos y, debido a mi altura, me asignaron la tarea de entregar un sable a Toni Curtis. Además, recibimos instrucciones directamente del director de la película, Luis César Amadori. Fue emocionante formar parte de aquel rodaje, aunque fuera de manera tan breve.

    1957: Helenio Herrera y su familia

    En 1957, tuve otra experiencia curiosa cuando el famoso entrenador de fútbol del Sevilla C.F., Helenio Herrera, vino de vacaciones con su familia a Ca Madó Pandereta, una casa de huéspedes en la calle Leonor Servera. Aunque no hablé directamente con Helenio, sí entablé una amistad con su hijo, Francisco, con quien tuve una buena relación hasta que, como suele pasar, perdimos el contacto. Recuerdo especialmente la historia de su hija Elena, quien se casó con un personaje enigmático que se hacía llamar mago y más tarde se convirtió en masajista de un rey africano. Fue una familia llena de sorpresas.

    1959: Serenata para los príncipes de Lieja

    Ese mismo año, tuve el placer de presenciar una serenata ofrecida a Paola de Calabria y el Príncipe Alberto de Lieja en el Hotel Bahía Palace de Palma, donde pasaban su luna de miel. El cantante paraguayo Luis Alberto del Paraná y su grupo fueron los encargados de amenizar la noche. Junto a un amigo, Bartolomé Morey Melis, estuvimos esperando durante horas bajo un pino en el Paseo Marítimo hasta que, cerca de las dos de la mañana, finalmente aparecieron los músicos. No pude saludar a Luis Alberto, pero sí tuve un breve encuentro con Johnny Guitar, el arpista del grupo. Fue una noche memorable.

    1960: Un apretón de manos con el Rey del Mambo

    En 1960, estando de servicio en Palma, me enteré de que el famoso Dámaso Pérez Prado, el “Rey del Mambo”, iba a actuar en el Salón Rosales. No quise perder la oportunidad de conocer a esta leyenda, así que, tras su actuación, esperé pacientemente hasta medianoche para poder saludarlo. Aunque el encuentro se limitó a un apretón de manos, fue un honor poder estar tan cerca de alguien tan influyente en el mundo de la música.

    Cas Bombu

    1964: Mi papel como intérprete para Sean Connery

    Uno de mis recuerdos más curiosos ocurrió en 1964, cuando se estaba filmando la película “La Mujer de Paja” en el Palacio March de Palma, protagonizada por Gina Lollobrigida y Sean Connery. Un día, mientras me encontraba en la peluquería de Antonio Bauzá Massanet, para mi sorpresa, entró Sean Connery en busca de un corte de pelo. Gracias a mis estudios de inglés, me ofrecí a hacer de intérprete entre el actor y el peluquero. Fue un momento inolvidable, y aunque no duró mucho, siempre lo recordaré con cariño.

    1967: Amistad con Los Pekenikes

    Ese mismo año, el grupo español Los Pekenikes actuó en la sala Bolero durante las Fiestas Patronales de San Roc en Cala Ratjada. Fue entonces cuando tuve la oportunidad de conocer a sus fundadores, Ignacio Martín Sequeros, Alfonso Sainz y Lucas Sainz. De todos ellos, fue con Ignacio con quien mantuve una amistad más duradera, y hasta el día de hoy seguimos en contacto. Para mí, conocer a estos músicos fue algo muy especial, y guardo con gran aprecio los recuerdos de aquellas fiestas.

    1967: Un breve encuentro con Louis Armstrong

    A finales de agosto de 1967, recién casado, llegué al aeropuerto de Palma de Mallorca, donde coincidí con el legendario Louis Armstrong, quien iba a actuar esa noche en la Sala Tagomago. A través del periodista Antonio Pizá Ramón, pude acercarme al famoso trompetista y desearle una estancia agradable en la isla. Aunque solo estuvo una noche en Mallorca, ese breve intercambio fue uno de los momentos más emocionantes de mi vida.

    1974: Un paseo por el puerto con Ana Torroja

    Finalmente, en 1974, mientras regentaba la única expendeduría de tabacos de Cala Ratjada, tuve un encuentro inesperado con Ana Torroja, integrante del grupo Mecano. Una mañana, mientras paseaba por el puerto, un yate atracó y Ana se acercó en busca de tabaco. Como el estanco aún no había abierto, me ofrecí a acompañarla y abrir el local para ella. Fue un encuentro breve, pero simpático, y lo recuerdo con mucho cariño.

    Estos son algunos de los recuerdos más entrañables de los personajes que he conocido a lo largo de los años. Cada uno de ellos ha dejado una pequeña marca en mi vida, y estoy agradecido por haber tenido la oportunidad de cruzarme con tantas personas fascinantes. Pero esta es solo la primera parte de mis memorias. ¡Hay mucho más por contar!

    spot_img