El 17 de octubre, tuvo lugar una reunión clave en el Ajuntament de Capdepera para tratar el polémico proyecto urbanístico de Sa Pedruscada. En la mesa estaban presentes la alcaldesa, la segunda alcaldesa, el regidor de Urbanismo, la arquitecta municipal, el asesor jurídico del Ayuntamiento, y, por parte de Salvem Sa Pedruscada, acudieron los representantes vecinales y el arquitecto Mateo Carrió.
Durante la reunión, se abordaron varios aspectos cruciales. La promotora ha aceptado limitar la altura de las construcciones a dos plantas (planta baja más una), lo que supone un cambio significativo respecto a las propuestas iniciales que preocupaban a los vecinos. Además, se confirmó que la edificabilidad seguirá siendo del 30%, lo que también responde a una de las principales demandas del colectivo vecinal. Otro de los compromisos importantes adquiridos por la empresa es la replantación de los árboles retirados, optando por especies mediterráneas, lo que ayudará a conservar el carácter natural del entorno.
Un aspecto destacado de la reunión fue la propuesta de realizar una doble canalización de aguas grises en el complejo, permitiendo reutilizar las aguas de las piscinas para el riego, lo que es percibido como una medida en favor de la sostenibilidad del proyecto. Aunque la empresa mantiene la posibilidad de incluir piscinas particulares, se mencionó que la mayoría de los futuros propietarios optarán probablemente por la piscina comunitaria, una tendencia observada en otros desarrollos similares en la zona.
Esta reunión, que para muchos era esperada con inquietud, ha dejado a los vecinos con sentimientos encontrados. Por un lado, la promotora ha hecho concesiones significativas que alivian algunas de las principales preocupaciones. Pero, por otro lado, la incertidumbre sobre el futuro de Sa Pedruscada no se ha disipado por completo. Los representantes de Salvem Sa Pedruscada salieron con la impresión de que la lucha por preservar el entorno, aunque algo más prometedora, está lejos de haber concluido.
Este encuentro marca un nuevo capítulo en una batalla que comenzó con la solicitud de licencia de construcción de un complejo residencial en esta zona costera de Capdepera. El proyecto generó un fuerte rechazo vecinal desde el primer momento, con recogidas de firmas y diversas movilizaciones que llevaron al Ayuntamiento a decretar una suspensión temporal de las licencias urbanísticas en diciembre del año pasado. Durante este periodo, el Ayuntamiento se ha comprometido a estudiar alternativas que permitan proteger el entorno sin infringir los derechos de la promotora.
El contexto de esta suspensión es complejo y refleja las tensiones entre los intereses empresariales y la voluntad de preservar el carácter tradicional y natural de la zona. Las normas subsidiarias de los años ochenta, que fijaron los parámetros urbanísticos vigentes, llevan décadas sin modificarse, a pesar de que ya en 1989 los vecinos solicitaron revisiones que nunca llegaron. En este sentido, la moratoria aprobada recientemente ofrece una oportunidad para revisar aquellos aspectos que hoy se perciben como obsoletos.
Aunque esta pausa temporal en la concesión de licencias ha sido bien recibida por los vecinos, las conversaciones con la promotora no han estado exentas de tensiones. La negativa del PSIB de Capdepera a apoyar la suspensión, contraria a la postura favorable del PP y Més per Capdepera, junto con la abstención de El Pi, refleja la diversidad de opiniones sobre el futuro urbanístico de Sa Pedruscada.
Los vecinos celebraron esta suspensión una pequeña victoria, conscientes de que la verdadera batalla sería a largo plazo. Dentro del compromiso del Ayuntamiento de mantener informada a la comunidad, el pasado día 17 se produjo la reunión en la que los responsables consistoriales informaron de la intención de la promotora.
No hay que olvidar que el próximo mes de diciembre finaliza la moratoria de un año, con lo que la promotora podrá iniciar las obras de construcción del macroproyecto.
TM Grupo Inmobiliario
Es una promotora inmobiliaria fundada en 1969, que principalmente se dedica a la construcción de viviendas turísticas y de segunda residencia, con una presencia significativa en el litoral español, especialmente en el levante español, con presencia también en Mallorca. Con más de 20.000 viviendas entregadas, la empresa también opera en países como México y Brasil.
En Capdepera, TM ha desarrollado varios proyectos, como Essence of Sa Cala y Luz de Cala Ratjada, enfocados en viviendas de lujo. Sin embargo, el proyecto más reciente en Sa Pedruscada ha generado una fuerte oposición vecinal. El plan inicial preveía la construcción de 60 viviendas en una parcela de 22.000 m², con edificaciones de hasta cuatro alturas. Tras negociaciones con el Ayuntamiento y la plataforma Salvem Sa Pedruscada, se acordó reducir las alturas a dos plantas y mantener la edificabilidad en un 30%.
Los vecinos, preocupados por el impacto medioambiental y paisajístico, consideran que el proyecto alterará radicalmente la zona, dominada por chalets y casas bajas. Además, temen que el desarrollo intensifique el tránsito y afecte a la sostenibilidad del entorno. TM Grupo ha destacado que el proyecto sigue las Normas Subsidiarias aprobadas en 1986, que contemplan el suelo como urbano consolidado.
TM Grupo se ha caracterizado por trabajar con una clientela mayoritariamente extranjera, representada por más del 70% de sus compradores.
