La Baixada de Carretons de Sant Bartomeu se celebró ayer en Capdepera y volvió a convertirse en una de las citas más animadas de las fiestas, con una gran respuesta por parte del público.
Finalmente, 14 participantes tomaron parte en la prueba, aunque, según explicó el regidor de Festes, Joan Campins, había algunas personas inscritas que finalmente no pudieron participar.
Uno de los aspectos más destacados de la jornada fue precisamente la elevada asistencia de público. Campins reconoció que la respuesta superó las expectativas de la organización: «Nos pilló por sorpresa tanta y tanta gente: gente mayor, gente joven, niños pequeños, de todo».
Velocidad, creatividad y diversión marcaron las diferentes bajadas, seguidas por numerosos espectadores a lo largo del recorrido. Las impresiones recibidas tras la prueba también fueron muy positivas. Según el regidor, «todo el mundo nos decía lo mismo: que había sido muy divertido y que había estado muy bien».
Además, la jornada transcurrió sin incidentes ni daños personales, tanto entre los participantes como entre el público. «Por suerte, nadie se hizo daño, ni de los que bajaban en la carretilla ni del público. Todo fue bien, así que muy contentos», señaló Campins.
La jornada concluyó con la entrega de premios, poniendo el broche final a una iniciativa que, tal y como reconoció el propio regidor de Festes, tenía cierto carácter de prueba: «Era un poco un experimento y acabó saliendo muy bien».
La Baixada de Carretons cerró así una jornada de diversión y ambiente festivo dentro de las celebraciones de Sant Bartomeu en Capdepera.












