“MORAGUES”, LA ÚLTIMA DE LAS AGENCIAS DE TRANSPORTE DE CAPDEPERA
Pep Maria Moll
Cuenta con casi 73 años de edad. Todavía está en activo. Es el transportista más veterano de Mallorca. Y es el propietario de un camión que ha llegado a realizar un recorrido de algo más de un millón de kilómetros.
Se trata de Miguel Moragues Ferrer, “margalidà”, afincado, por razón de su matrimonio con una “gabellina” con la que tiene dos hijos, en Capdepera desde hace casi medio siglo.
Moragues ha sido un gran emprendedor. Su profesión de transportista, que data de los años de su juventud en su villa natal de Santa Margalida, hizo que se trasladara a Capdepera, un pueblo que ya contaba con empresas de camiones de transportes para diversas modalidades. Ello no arredró, en absoluto, a Miguel, el cual, a pesar de contar aquí con dos agencias de transporte de mercancías, añadió la suya y, además, fue el gerente de los centros de recaderos del Polígono Industrial de Son Castelló y del también conocido como “Ca sa Viuda”, en Palma. Su paso por estos centros supuso un gran avance y desarrollo de los mismos, siendo él su principal impulsor hasta conseguir que no hubiera pueblo de Mallorca que no contara con agencia de transportes de mercancías.
Sin embargo, el paso y la evolución de los tiempos convirtieron esta necesaria labor en poco menos que obsoleta, con el advenimiento de empresas de paquetería a tropel, con las que era imposible mantener una digna competencia. Muchos de sus compañeros de Mallorca sucumbieron y cerraron sus cocheras.
Miguel Moragues ha sobrevivido, de momento, gracias a su tesón y saludable estado físico y a la participación de sus dos hijos, que cuentan con la posibilidad de cubrir algunos huecos dejados por colegas de profesión que han ido retirándose, unos por jubilación y otros debido a la crisis de este sector.
Cuando Miguel llegó, de soltero, a Capdepera, se encontró con dos agencias de transportes en actividad diaria Palma-Capdepera y viceversa: Juan Femenias (a) “Tanjó” y Bartolomé Terrasa (a) “Ruis”, cada uno por su parte, que cubrían nuestro municipio, mucho menor en habitantes que en la actualidad, aunque con más comercios que hoy en día. Femenias fue el primero en abandonar al dedicarse a la hostelería, mientras que Terrasa, con su familia y con la marca de Transportes “El Castillo”, prevaleció hasta el fallecimiento del patriarca y con la llegada de Moragues a nuestra población.
Y en este deambular breve sobre quienes unieron comercialmente Ciutat con la Villa, no queremos olvidar a los pioneros de este tipo de agencias. Nos referimos a la empresa de Juan Serra y Jorge Nadal, quienes ya en los años cincuenta del pasado siglo, mediante un macizo camión de origen ruso, realizaban la travesía de ida hasta la capital de la isla, de 80 kilómetros de distancia, y vuelta de regreso a Capdepera. Fue este vehículo, durante muchos años, prácticamente el único de estas características en la localidad, alternándose con los vetustos autocares de línea de pasajeros de la empresa de los Sard (a) “Terres”, que, asimismo, efectuaban a diario los descritos 160 kilómetros y, además, contaban con enlaces hasta la estación de tren.
¡¡Qué tiempos aquellos!!



