12 febrero 2026

    Vivencias: Recordando viejos tiempos

    Nicolas Nadal

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    No hace mucho tiempo me ocupé de un vecino de Capdepera, Antonio Garau Pascual. En aquella ocasión dialogamos sobre su actividad musical en sus años jóvenes. Hoy, en el diálogo que he mantenido con este «gabellí», estará centrado en las obras de albañilería que desempeñó en su juventud junto a su padre. Fue durante el «boom» de la construcción, principalmente en la zona de Cala Agulla.

    Me explica Antonio, que su padre «l’amo Juan Redin», tenía un equipo de albañiles y que fueron unos años de mucha actividad en el sector de la construcción, especialmente en empresas de albañilería, como durante la década de los años cincuenta, cuando se construyeron en la zona de Cala Agulla los hoteles «Bella Playa», «Mar Azul» y posteriormente «S’entrador». Por supuesto, estos grandes hoteles fueron construidos por empresas foráneas. Antonio me cuenta que su padre era un maestro albañil y que construyeron algunos chalets en los alrededores o cercanías de estos hoteles, los cuales, aunque han sido modificados en cierta medida, hoy en día se han convertido en restaurantes algunos de ellos y en comercios otros, ya que era una zona de mucha actividad comercial debido a su proximidad a la playa de Cala Agulla. (Recordamos que allí existió la Villa Emilio, entre otros establecimientos).

    En esta zona se construyeron unos apartamentos que el Ayuntamiento de Capdepera no quiso legalizar en su debido tiempo, debido a unas diferencias que el Consistorio de aquel entonces tenía con su propietario, don José Balaguer Alonso. Se denominaron «Parque Schland». Hoy en día son unos apartamentos muy bien logrados, de una sola altura, ubicados en lo que se denomina «Sa Volta de Cala Agulla».

    En el diálogo que he mantenido con Antonio, me explica que construyeron un

    chalet para un alemán que se ubicó en Cala Ratjada. Cuando este propietario iba a contratar los servicios de un carpintero, cerrajero o cualquier otro trabajador necesario, a veces estos últimos, al tener otros trabajos más urgentes, para quitárselo de encima, le decían: “Esto mañana estará listo”, y así el mañana era la espera, que podía durar una semana o, en ocasiones, meses,  esperando que cumplieran con el mañana prometido. Al observar el propietario que «mañana» implicaba una larga espera, cuando finalmente tuvo el chalet construido y pudo habitar en él, no tuvo otra idea que denominarlo «Casa Mañana», nombre que aún conserva hasta el día de hoy.

    En esta zona de Cala Agulla se construyeron casas bien ordenadas y con una altura respetable, siguiendo las Ordenanzas Municipales que regían en aquella época. Algunas de estas construcciones acabaron convirtiéndose en restaurantes de la zona. Fué una zona de gran expansión en las décadas de los años cincuenta y sesenta.

    Anécdotas de este estilo y tamaño, las hubo para todo para escribir un libro. Algunos fueron puntuales en los pagos de las obras y otros no tanto, pero al fin y al cabo, estas edificaciones pese a unos ciertos problemas, el paso del tiempo todo lo borra y hoy en una zona comercial que da prestigio a la referida zona de Cala Agulla.

    Fué un recordado alcalde de Capdepera, quien dio auge a esta zona, ya que antes

    parecía “es cami de sa caseta”. El bar “los Pinos”, hoy pension Alcina, era un bar de este contorno, que por estar en el pinar, tenía música hasta las altas horas de la madrugada, teniendo un solo disco, siempre el mismo, de Alberto Cortez, con “Las Palmeras”, Y esto es a grandes rasgos lo que fué y es la zona comercial de Cala Agulla y sus alrededores 

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