Los felinos, ya sean domésticos o no, se han propagado por doquier. El detalle es que muchos gatos son callejeros, silvestres o errabundos. En sus andanzas, devoran a muchas especies, y en el cómputo mundial causan desajustes en la biodiversidad.
Existen teorías sobre si el gato parece no darse cuenta del peligro, si atormenta a su presa en lugar de matarla, si es agresivo con los gatos del vecindario y si desplaza a otras mascotas de su lugar preferido en la casa.
Recientemente, se han realizado tests para gatos que se han hecho llegar a las asociaciones que cuidan de ellos, expandidas por el territorio y cada vez con más adeptos, especialmente entre las mujeres jóvenes. Ha habido científicos que han considerado la necesidad de saber si un gato es un psicópata, en base al comportamiento de los felinos cuando están haciendo algo extraño. Dichos científicos, en una revista especializada, hace pocos meses, han venido a decir que existe la posibilidad de qué, quienes tenemos gatos en casa, podría darse la circunstancia de estar viviendo, sin saberlo, con un psicópata. Por tanto, habría que observar dónde encaja en nuestro ecosistema. Estos expertos, en el estudio nunca antes realizado, dejan en evidencia que son animales que se deben controlar, puesto que son depredadores que saben devastar a sus víctimas.

Los gatos domésticos se alimentan de numerosas especies de aves, reptiles y mamíferos; el menú se extiende a los insectos y anfibios. Pueden ser muy peligrosos en las islas ya que arrasan con un tercio de las especies de las cuales se alimentan: aves isleñas como codornices desaparecieron por culpa de los gatos en libertad, sin dueño, aunque quienes conviven con familias, saben escaparse del hogar por temporadas. Crecer de manera libre en la naturaleza supone un peligro subyacente. La estadística indica que un nueve por ciento de las aves del planeta, un seis por ciento de mamíferos y un cuatro por ciento de reptiles son consumidos por los gatos en libertad, unos porcentajes muy elevados, entre los que hay que separar los domésticos, castrados u operados por los veterinarios, amén de estas agrupaciones que se han creado como guarderías felinas.
Existen países que consideran a los gatos, por su proliferación fuera de los domicilios familiares, ajenos a éstos, un problema. Se ha dado orden de eliminar a los gatos silvestres y se ha pedido a la gente que tenga otro tipo de mascotas. En Alemania, se dedujo que las alondras crestadas están en peligro de extinción por culpa de los gatos. Aún así, los humanos, paradójicamente, al no abandonar aquellos sus hábitos cazadores, los buscaron por su habilidad para eliminar roedores.
Espero que este artículo no haya dañado la sensibilidad de los grandes defensores de los gatos, en realidad no iba contra éstos el argumento que nos ha ocupado.
Saludos cordiales!
