11 febrero 2026

    Sant Antoni, el Dimoni i Sant Sebastià, d’Afegitó

    Relacionado

    Comparte

    Sabido es que el 17 de enero es el patrón de los animales y la agricultura, gran fiesta, de cada día más arraigada, a la que Capdepera no es ajena. Procesión de carrozas engalanadas, hogueras, cantos, “llonganissa”, persecuciones de la pareja de clásicos “dimonis”, se confabulan para llenar las calles de tentaciones que Sant Antoni no pudo resistir. El anacoreta es el protector de los cultivos, del campo, de los animales domésticos que conviven con el hombre: perros, gatos, canarios, cerdos, gallinas, ganado en general, que son bendecidos con el agua sagrada ante las parroquiales iglesias de nuestros pueblos. Sant Sebastiá, el domingo siguiente, coge el relevo con idénticos actos, en Cala Rajada.

    En la vigilia de la fiesta de Sant Antoni, la noche bruja, mágica, la música suena incansable, el fuego simboliza la purificación y la renovación de la vida, el triunfo del bien sobre el mal: Sant Antoni siempre vence al “dimoni”, aunque de año en año es este último el que atrae a un mayor número de asistentes. Muchos grupos de vecinos, en los pueblos de Mallorca, se comunican entre sí cantando informaciones que son difíciles de transmitir el resto del año. Durante la velada, alrededor del fuego, el  canto permite comunicar sentimientos ocultos y mostrar actitudes, expresar opiniones y detalles de la vida social y personal que fuera de esa ocasión parecerían inoportunos o inapropiados para ser expresados en público. 

    ¿Por qué se hace necesario que ciertas cosas tengan que ser cantadas para poderlas expresar? ¿Qué elementos juegan un papel relevante en este momento social? La noche salvaje de los demonios, del fuego, de la comida y del alcohol, deviene social  y, por tanto, personal  gracias, principalmente, al canto. Se tiene que cantar lo que no se puede decir; la identidad, los vínculos sociales, las críticas, las discrepancias y los sentimientos.

    Las obrerías de San Antonio suelen tener un sacerdote entre sus componentes, el cual suele presidir los actos religiosos en honor del santo, como la bendición de los animales. En la víspera, alrededor de las fogatas, hay quien enrojece por las canciones que dedican, incluso al sacerdote, grupos de mujeres. Atentos al ritual cantado hay curas que con gracia y donaire replican a las féminas con improvisadas invectivas.

    Estas canciones atrevidas, del decir cantando, impiden las posibilidades de acción, ya que es un tiempo especial, abierto y virtual, un paréntesis único en el calendario anual. En Artá cantan, sobre todo, sus diferencias con relación al pueblo vecino de Capdepera a quien durante todo el día se le dedican las glosas y canciones que marcan la distinción o rivalidad arcaica entre ambas localidades. Lo curioso del caso es que son multitud los jóvenes y no tan jóvenes que se desplazan a ambos lugares para participar del jolgorio de estas calendas antonianas: los “gabellins”, por la mañana, van a Artá, y los artanenses se desplazan a Capdepera, por la tarde, continuando la incansable celebración.

    ___ “Sant Antoni i el dimoni / jugaven a trenta-ú / el dimoni va fer trenta/ Sant Antoni trenta-ú”.

    ___ “L’Església perd sa paciènci/ foc en treuen pels queixals/ no acceptaren el divorci/ i ara en casen dos d’iguals”.

    ___ “Beneitó, betzol, colló / pardalot, bàmbol, gran puta/ l’hauràs de rentar amb sabó/ aquesta llengo tan bruta”.

    ___ “Sa padrina diu que ho féu/ més de trenta mil vegades/ de sa meitat de pipades/ es padrí no se’n temé!”.

    ___ “Si vols sonar els picarols/ o remenar sa campana/ posa sa teva mà plana/i et donaré lo que vols”.

    ___ “Marit, no estigueu gelós/ d’una fruita que no es gasta/ no fa res si un altre la tasta/ mentre n’hi hagui per vos”. 

    ___ “Allibareu-mos, Sant Antoni,/ de llengo de glosador/ que n’hi emprén com un pintor/ que amb sa mateixa color/tan pinta sant com dimoni”.

    Y así sucesivamente hasta no parar.  Nos vemos en la fiesta!

    Feliç  Sant Antoni, a Capdepera!  Joiós Sant Sebastià a Cala Rajada!

    spot_img