Paco Salinas, Policía Tutor de Capdepera, combina la cercanía con la profesionalidad para convertirse en un pilar fundamental en la vida educativa y social del municipio. A través de una conversación abierta, conocemos en profundidad las funciones, los retos y las satisfacciones de su día a día.
Un rol multifacético
“El Policía Tutor tiene como misión principal actuar como enlace entre los centros educativos, las familias y los jóvenes, ayudando a gestionar problemáticas que surgen en el entorno escolar o social”, explica Salinas. Desde la prevención del absentismo escolar hasta la resolución de conflictos, su labor abarca aspectos tan diversos como la impartición de charlas educativas, la mediación en disputas entre estudiantes y el seguimiento de casos más complejos que requieren intervención de otras instituciones, como la Fiscalía, los servicios sociales o incluso la Guardia Civil.
“Es importante que los jóvenes y sus familias sepan que estamos aquí para orientar y actuar, siempre buscando soluciones de manera cercana y efectiva”, señala. Además, Paco subraya que las charlas que ofrece en colegios e institutos no son improvisadas, sino parte de un programa consensuado entre las Consellerias d’Educació i Interior, en colaboración con los ayuntamientos.
Un camino personal hacia el cargo
La conciliación familiar fue el principal motor que llevó a Paco Salinas a asumir este puesto. “Este trabajo me permite estar más tiempo con mi hijo y a la vez desarrollar una labor que siempre me ha atraído: el contacto directo con las personas, en este caso con los jóvenes, sus familias y el profesorado”, confiesa. Además, destaca la importancia de construir puentes entre todos los actores implicados en el desarrollo de los menores: “Me gusta la interlocución y el buen feedback entre los ciudadanos, los profesores y la administración”.
Problemáticas frecuentes y cómo se actúa
En su día a día, Paco se enfrenta a una amplia variedad de situaciones. Entre las más comunes, menciona los problemas de convivencia que derivan en conflictos físicos, el acoso escolar y los casos relacionados con redes sociales, como el envío de imágenes comprometedoras o amenazas. “Aunque estas situaciones no son el pan de cada día, actuamos con rapidez para gestionarlas de la mejor forma posible, siempre en colaboración con los centros educativos y, cuando es necesario, con otras instituciones”.
Los problemas suelen surgir a partir de los 9 años y se intensifican en la adolescencia. “Es una etapa en la que los jóvenes empiezan a experimentar más libertad y, con ello, a enfrentarse a nuevos retos. Nuestro objetivo es guiarlos en este camino, ayudándoles a tomar decisiones responsables”, afirma.
La importancia de la confianza y la accesibilidad
Para Paco, establecer una relación de confianza con los jóvenes es fundamental, aunque aclara que su papel no es el de un amigo, sino el de un referente cercano y accesible. “No quiero ser su amigo, soy Policía, pero estoy aquí para ayudarles y orientarles, sin medias tintas. Es importante que sepan que pueden confiar en mí y que encontrarán respuestas claras y honestas”, explica.
Además, destaca que la colaboración con los centros educativos es excelente. “Hay un buen entendimiento con los equipos de convivencia y orientación, lo que facilita detectar y abordar posibles problemáticas de manera conjunta”.
Una experiencia enriquecedora
El balance de su trabajo como Policía Tutor es muy positivo. Paco recalca que esta labor le ha permitido valorar aún más el esfuerzo del personal docente: “Los profesores se desviven por nuestros hijos, y muchas veces no somos conscientes de todo lo que hacen por ellos”.
Consejos para las familias
Como padre y profesional, Paco ofrece un consejo claro a las familias: “Es importante limitar el uso de pantallas y pasar más tiempo con los hijos. Hay que conocer sus gustos y preocupaciones, entenderlos y guiarlos, pero sin imponerles una vida que no es la suya. Deben vivir su propia experiencia”.
Un camino de aprendizaje continuo
Aunque Paco reconoce que siempre hay margen de mejora, siente que el trabajo realizado está dando buenos resultados. “Cada vez hay más confianza por parte de los jóvenes para expresar sus problemas, y eso nos indica que vamos en la dirección correcta”, asegura. No obstante, insiste en la necesidad de valorar más la opinión de los profesores: “Son quienes mejor conocen a los alumnos y pueden ofrecer una perspectiva muy valiosa que a veces no se tiene en cuenta”.
El trabajo de Paco Salinas como Policía Tutor en Capdepera es un claro ejemplo de cómo la figura policial puede adaptarse a las necesidades de la comunidad, especialmente en el ámbito educativo. Su enfoque cercano y su compromiso con los jóvenes y las familias hacen de él un referente esencial en el municipio.
