No es la primera vez que hablamos en Faxdepera de Clemente Garau Bordoy, un personaje singular ampliamente conocido, no solo en la comarca del Llevant, sino también en otros pueblos de Mallorca. Esto se debe a que dedicó toda su vida laboral a las Cuevas de Artà, de ahí que se le conozca como «Climent de Ses Coves». Estas bellezas naturales, a pesar de estar ubicadas en el término municipal de Capdepera, son mundialmente conocidas como las Cuevas de Artà, y Clemente sabe muy bien por qué llevan ese nombre. No obstante, descifrarlo con todo detalle me llevaría un tiempo, por lo que prefiero centrarme en hablar de este gran personaje.

Clemente es una persona muy dinámica y conversadora. Se puede mantener con él un diálogo sobre los temas culturales más diversos. Cuando le dices que es un «maestro» en toda la extensión de la palabra, él responde todo lo contrario: «soy un simple estudiante y aprendiz de la cultura». Con más de 70 años de vida matrimonial junto a María, han afrontado situaciones muy difíciles, de las que es complicado hablar. No me gusta contar adversidades, pero el destino quiso que este matrimonio perdiera a una hija a una edad muy temprana. Y como si eso no fuera suficiente, a los cuatro años también perdieron a un hijo, que murió en un accidente con el fuego de una chimenea. Tanto Clemente como María han sido siempre muy resignados y conformistas ante las adversidades: «Si Dios lo ha querido así, así tenía que ser», dicen. Dejemos aparte los temas melancólicos y pasemos a detallar algunos momentos que hemos compartido con ellos y con el doctor Fernando María García Truyols.
Solemos visitar a Clemente y al doctor Fernando María García Truyols en Canyamel, donde Clemente siempre está inmerso en alguna actividad. Su estudio está lleno de detalles y tiene todo lo que una persona puede desear: un fabuloso equipo de fotografía, música, un taller de electrónica y un sinfín de otros artilugios que ocupan sus hobbies. Clemente ha editado un libro sobre las Cuevas de Artà y ya tiene en proyecto un segundo, que versará sobre una cavidad en Es Cap Vermell.

Este matrimonio tan especial vive en la paradisiaca zona de Canyamel. Hace poco nos invitaron a su domicilio para degustar una paella elaborada por el propio Clemente. En este evento estábamos el doctor Fernando María García Truyols, Marc Garau (capitán de yate e hijo de Clemente), acompañado de su hija Ana, su esposa María y yo, el periodista de Faxdepera, Nicolás Nadal.
Fernando María García Truyols mantiene una excelente amistad con Clemente, ya que ambos son de Artà. Además, el doctor es muy apreciado en Cala Rajada por su trabajo en la Casa del Mar, aunque la mayor parte de su carrera la desarrolló en el Hospital de Sant Pau en Barcelona.
Fue una mañana muy enriquecedora, donde se trataron temas culturales de gran interés. Aquí quiero hacer un paréntesis: en el libro que Clemente editó sobre las Cuevas de Artà, contó con la ayuda del prestigioso biólogo mallorquín Antonio Billón Ginard, quien colaboró en la descripción química de las estalactitas y estalagmitas. Como agradecimiento, el pasado 14 de marzo, Clemente tuvo la amabilidad de invitarnos a su casa, a los hermanos Billón Ginard y a mí, para pasar todo un día divulgando temas culturales.
Como mencionaba antes, Clemente, una persona culta donde las haya, me explicó que, durante su Servicio Militar, siendo aún recluta, se atrevió a corregir a un capitán en un tema sobre transmisiones. El capitán admitió su error, pero le dijo: «si no fueras un muchacho…». En las décadas de los 60 y 70, Clemente instaló los radioteléfonos en los «bous» (barcos de pesca) de Cala Rajada, lo que le otorgó gran popularidad, que aún conserva.
El año pasado, en la Sala Cap Vermell de Cala Rajada, Clemente montó una extensa exposición fotográfica, la cual cubrimos en Faxdepera y que también tuvo repercusión en IB3 Televisión. Fue un rotundo éxito, y ya sabemos que todo lo que toca Clemente siempre recibe comentarios favorables.
