Fue allá por el mes de mayo cuando me ocupé en este mismo semanario de Capdepera, del paisano Francisco Castellano Gallardo, todo un personaje en el buen hacer de las cosas y un gran maestro en la construcción de albañilería. En franca camaradería, en una cafetería de Cala Ratjada y en nuestra “tertulia”, recordamos viejos tiempos de lo que era la Cala Ratjada de los años 60 a lo que es ahora en pleno siglo XXI. En el diálogo que mantuve en aquella primera entrevista, me explicaba los pormenores durante los años de su juventud, que vino a Mallorca desde un pueblecito de Córdoba y en donde describe sus vicisitudes y penurias habidas en los años jóvenes. Eran tiempos de la postguerra, con las cartillas de racionamiento.
Hoy llevo esta nueva entrevista, en una céntrica cafetería de Cala Ratjada, donde acude cada día acompañado de su familia, me explica lo que debido al espacio que dispongo, se quedaron en el “tintero”, algunos temas de aquella entrevista del mes de mayo, que hoy de nuevo me explica su relación con su labor de albañilería que ha llevado en Cala Ratjada.
Trabajó de albañil con el empresario José Gómez Quintero (epd), Sebastián Ferrer Pascual, (epd) y con Biel “Nebot” (epd). Cada día tenía que venir e ir de Artá a Capdepera caminando para trabajar, que en Artá era donde tenía su residencia. Al cabo de un cierto tiempo Francisco trabajó bajo las órdenes del gran empresario de albañilería, ayudado en estos trabajos por el maestro en la construcción, Juan Romaguera Blasco, Felipe Romaguera Riu y el que me ocupa, Francisco Castellano, construyendo unos apartamentos en la zona de Cala Agulla, que eran propiedad de un vecino de Cala Ratjada. Al cabo de un cierto tiempo el contratista no abonaba a los trabajadores, por la sencilla razón de que el propietario, no efectuaba los pagos de las nóminas. Ante el impago por parte del propietario, los trabajadores decidieron ir a consultas con un sindicato, quien les asesoró de que hicieran acto de presencia en la obra durante las horas de trabajo. Al final Francisco y Juan Romaguera sí cobraron, quedando pendiente de pago Felipe Romaguera. (hoy mi yerno)
Ante la escasez de la obra de albañilería, a Francisco, le propusieron que presentara una solicitud, para la Brigada de Obras del Ayuntamiento de Capdepera. Ya que la obra de albañilería iba en decadencia. Presentó la mencionada solicitud y pensó que no lo aceptarían, ya que eran casi sesenta los que hicieron lo mismo.
Hicieron la selección de los que habían presentado la solicitud. A Francisco le hicieron una prueba de construir una sencilla obra de albañilería y su sorpresa, fue que lo admitieron en la Brigada de Obras del Ayuntamiento en la que estuvo por espacio de 20 años. El Alcalde de aquel entonces era Juan Pascual, luego Antonio Muntaner. Con el paso del tiempo se ocupó del mantenimiento del Colegio Público de S’Alzinar, en donde efectuó diversos trabajos tanto de albañilería, como también se ocupó del mantenimiento de la depuradora de “Es Coll d’Hos”.
Francisco, todo un gran personaje, muy dicharachero, que derrocha simpatía con quienes lo tratamos a diario. Hoy jubilado de la vida activa a diario mantenemos unas tertulias, que es un soberano placer dialogar con este paisano.
