11 febrero 2026

    Debate por la imagen de las fachadas llenas de cables eléctricos y de telecomunicaciones

    Una tema legislado por una normativa estatal que deja prácticamente sin margen de maniobra a los ayuntamientos

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    Si hemos de ser sinceros no esperábamos que la noticia acerca de los cables de fibra óptica trajera tanto revuelo. Ante todo gracias a nuestros lectores por el seguimiento, pero también por aportar su punto de vista en torno a este tema. 

    Todo surgió cuando un grupo de vecinos de Capdepera se negaron a que una compañía de fibra óptica ‘pasara’ los cables por su fachada, y menos sin su permiso. 

    Este fue el motivo de la noticia recogida por nuestra colaboradora Paula Valls. A partir de aquí, y tras haber sido publicada en nuestra versión digital (faxdepera.es) y nuestras redes sociales (principalmente en Facebook), se abrió el debate. 

    Un debate que todo hay que decir que algunos no entendieron bien, porque hacían referencia a cables de alumbrado y cargaban contra el Ajuntament. 

    Bien es cierto que la voz de uno de nuestros seguidores, por cierto es ex alcalde de Campos, puso los puntos sobre las íes, porque se encargó de aclarar que aquí no tiene nada que ver el ayuntamiento, sino que depende de una normativa estatal que da practicamente libertad absoluta a las empresas de telecomunicaciones para que el justificante del derecho a la libertad de información, puedan pasar y clavar sus cables por nuestras fachadas. 

    Estas explicaciones aportadas por nuestro lector han sido totalmente corroboradas desde el consistorio. “El Gobierno central (que por cierto es del mismo color que el de Capdepera) no ha tenido mejor idea que aprobar una normativa que permite a las empresas de telecomunicaciones hacer lo que les da la gana”. 

    “Aquí poco o nada pueden hacer los ayuntamientos, Consell y Govern”, dicen. 

    Aún así, nuestros lectores creen que “esto no se puede hacer si no es con el permiso del propietario”, dice una de nuestras lectoras, mientras que otro comenta que “verdaderamente hay fachadas que dan pena; quitan y ponen sin pedir permiso. Ya era hora de que les pararan los pies”, apunta en referencia a los vecinos que tal y como publicamos en nuestra edición anterior se negaron a la colocación de los cables en sus fachadas. 

    Una de nuestras lectoras reconoce que “lo querían hacer en mi casa y les dije que les denunciaré si no me pedían permiso. No lo pidieron y al final enterraron los cables”, algo a lo que otro de nuestros seguidores dijo: “bien hecho”.

    La verdad es que este es un problema que con el paso del tiempo se han ido incrementando. Cables eléctricos y de telecomunicaciones (fibra óptica, por ejemplo) están mermando la imagen del casco histórico y del pueblo en general. Algo que ha acabado con la paciencia de algunos vecinos y por ende ha contagiado a muchos otros, que se han solidarizado con ellos generando un sentimiento de controversia en este sentido.

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