11 febrero 2026

    CRÓNICA, A VUELA PLUMA, DE UN VISITANTE-OBSERVADOR, DEL MERCAT MEDIEVAL DE CAPDEPERA

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    La plaça del Sitjar ya estaba abarrotada de gentío en el momento en que el president del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, junto con el pregoner Climent Alzina, cortaron la cinta que abría e inauguraba los itinerarios del Mercat Medieval 2025. El president, debido a otros compromisos, no se quedó a la apertura del evento en la Capella del Castell. Sí lo hicieron los consellers que le acompañaban y el de Turismo del Govern, Jaume Bauzá, los cuales, con la alcaldesa Mireia Ferrer y el Ajuntament en pleno, presidieron el acto.

    Maria Orpí Mayol, pregonera de la anterior edición, presentó ante los numerosos asistentes al de este año: Climent Alzina Terrasa. Versó éste sobre los prolegómenos que en 2000 sustanciaron los inicios del Mercat con la celebración de los 700 años del Castell y en las mismas fechas que, años antes, en 1983, pasó a ser el recinto propiedad municipal. Y es que Alzina fue uno de los pioneros e ideólogos a la hora de poner en marcha el Mercat sin saber a ciencia cierta la resonancia que el mismo llegaría a tener. Citó a algunos de quienes ayudaron a crear este multitudinario acontecimiento, tales como Isabel Moll y Josep Gallego (candidato a “pregoner”), entre otros. Un éxito, sin duda, que se repite cada año en este tercer domingo de mayo y que es único en Mallorca.

    La Coral S’Alzinar, bajo la batuta de Maria Antonia Gomis, interpretó diversas composiciones vocales relacionadas con el medioevo, cantó el “¡Capdepera, Capdepera!” y “La Balanguera” y puso en escena una nueva coreografía, que fue muy aplaudida.

    La comitiva de autoridades, a la finalización del acto, visitó la mayor parte de los “stands” variopintos expuestos a lo largo del extenso Mercat. Desde el interior del Castell, plaça Vella, carrer Goya, Fondo, carrer Major, Centre, Pla d’en Cosset, Col·legi, plaça l’Orient, hasta llegar a la de Constitución y la denominada, en estos días, plaça de “Sa Menjúa” (por su constante servicio de comida), pudo el séquito contemplar –entre la multitud apiñada– a artesanos de variada e indistinta actividad y otros motivos medievales que jalonaban los 170 tenderetes allí montados, llenando las vías de magia, olores y perfumes varios.

    Los integrantes de “Orden del Alba” –espectáculo de lucha medieval– efectuaron un simulacro de coronación, con trono al efecto, al regidor de fiestas Joan Campins Melis, que resultó ser una anécdota divertida en el desarrollo del desfile de autoridades, como también lo fueron los pasacalles de “Ixera”, los itinerantes “Bengala” y “Sa Xarabanda”, que abrían paso a los ilustres invitados.

    Hay que destacar la participación local en el desenlace de los diferentes actos que se ofrecían a lo largo del Mercat. Tanto es así que, en los tres días que duró la fiesta, brillaron “Sa Solera Gabellina” con su espectáculo pirotécnico de fuego; la Banda de Música de Capdepera, nuestra Batucada, los “Caparrots Boc i Popa”, el baile de los “Gegants de Capdepera” y el concierto medieval a cargo de la Coral Gabellina y el Estudi de Dansa Stylo. No se podía pedir más.

    La noche del viernes y sábado, hasta altas horas de la madrugada, diferentes conjuntos musicales de “folk” se alternaron entre las plazas de Sa Menjúa y Es Sitjar. ¡No cabía ni un alfiler! Aunque los más mayores se quedaban extasiados con las “rondalles” de “Teatrix” y los caballeros de “Milites Maioricarum”, las danzas de “Neftis Paloma” o los juegos vikingos y almogávares que se formaban en “Es Sitjar” y “l’Orient”. La clásica “Trobada de xeremiers” puso el resto.

    Como nota curiosa, quedamos a la espera de que la Policía Local consiga comunicar el número aproximado de visitantes con los que ha contado nuestro Mercat Medieval este año. Que, de bien seguro, será voluminoso.Per molts d’anys!

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