15 marzo 2026

    Capdepera: Cuando hubo hasta seis cofradías 

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    Antiguamente, estas fechas eran vividas con gran fervor y devoción por todo el mundo en el municipio 

    Llega un año más Semana Santa. Todo el mundo está preparado para celebrar unos días de fiesta que, posiblemente, con el paso del tiempo, y sobre todo entre los más jóvenes, ya no tengan ese sentimiento de recogimiento y contrición de antaño. 

    Nuestro municipio ha cambiado en este sentido con el paso del tiempo. Semanas atrás hemos explicado cómo en Capdepera y Cala Rajada, las procesiones se viven de manera diferente. 

    Los actos, a lo mejor, no han cambiado tanto, pero la tradición e implicación de la gente durante estos días, puede que sí. 

    Para rememorar cómo era antes la Semana Santa, hemos hablado con dos de los más veteranos colaboradores que tenemos (quienes en un gesto de modestia han preferido mantenerse en el anonimato, aunque seguro que sin que digamos su nombre ustedes ya sabrán quiénes son). 

    CAPDEPERA

    Empecemos por Capdepera, donde Semana Santa era antaño “una de las tradiciones que estaba más arraigada en el pueblo”.

    Al igual que ahora, “las celebraciones comenzaban el Domingo de Ramos (día que conmemoraba la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén mientras era aclamado por la gente). Y acababan el lunes, día de la segunda fiesta de Pascua, después del Domingo de Resurrección”.

    El domingo de Ramos era tradición la celebración de una misa solemne y una procesión. Se bendecían los ramos para luego entregarlos a los asistentes que habían acudido al oficio. 

    Durante la noche, se celebraba la ceremonia de los Doce Sermones, que eran pequeños sermones donde se representaban las doce pasiones de Jesús.

    De aquí se pasaba ya al Jueves Santo. Era tradicional realizar la representación de los lavatorios de pies por parte del párroco a doce personas que encarnaban a los doce apóstoles. A continuación de la misa, se llevaba a cabo la procesión por las calles de Vila Rotja, donde cada cofradía en Capdepera tenía un paso o una imagen. 

    El pueblo de Capdepera llegó a tener hasta seis cofradías, entre las cuales se encontraban la Mare de Déu de l’Esperança, la Verónica, Sant Crist Crucificat, La Dolorosa… Además, “los pasos iban acompañados de dos bandas de música. La primera, amenizaba la procesión; y la segunda, de cornetas y tambores, acompañaba la comparsa fúnebre”, cuentan.

    Esta misma procesión se realizaba el Viernes Santo, pero en vez de representar a Jesús en la cruz, se mostraban imágenes de Jesús en el sepulcro. 

    Antes de que saliera la procesión a la calle, se hacía un acto sacramental encima del altar, Es Davallament, con Jesús crucificado en el frontis del altar de la iglesia. 

    “Se realizaba un acto teatral con dos intérpretes que representaban el momento en que bajaron a Jesús de la cruz para trasladarlo al sepulcro”, dicen.

    Toda esta pieza teatral iba acompañada de un orador. “En esa época los gabellins se implicaban mucho en esta celebración y prácticamente cuando salía la última procesión de la iglesia, la primera procesión ya llegaba”, cuentan. 

    En Capdepera, era tradición representar el terremoto ocurrido a la muerte de Jesucristo, recogido en el Evangelio de San Mateo. La gente se aglutinaba en la plaza de la iglesia para simular el terremoto golpeando el suelo con palmas. 

    El sábado se realizaba una vigilia hasta la medianoche, ya que el domingo fue el día de Resurrección. 

    “El Domingo de Pascua, a las 7 de la mañana salía la imagen del Jesús resucitado que iba al encuentro de la Mare de Déu en la plaça del Sitjar, junto a la banda de música. En la plaza se soltaban palomas en representación de la resurrección y de la alegría del momento, tras este acto se hacía un pasacalles hasta la iglesia acompañado con la banda de música que interpretaba melodías alegres”.

    El lunes, la segunda fiesta de Pascua, la procesión recorría el pueblo para visitar las casas de los enfermos para entregarles la hostia sagrada. 

    “Ese mismo día, cuando acababan, junto al cura se dirigían a foravila para visitar las posesiones y bendecir las panades i robiols que habían elaborado para poder degustarlas con motivo de Pascua. 

    Una semana después, el Domingo del Ángel, se realizaba una romería y una excursión a las playas del municipio para disfrutar del buen tiempo para poder comerse las panades i robiols que habían sobrado.

    Ese mismo día se realizaba la búsqueda de los huevos, unos huevos pintados que previamente se habían escondido por la playa para que los más pequeños los pudieran encontrar. El niño que más huevos encontrara recibía un premio. 

    En la actualidad, en Capdepera, la Semana Santa ya no se celebra igual. Solo se celebra la misa con el lavatorio de pies y las procesiones. 

    De las seis cofradías de antaño, solo dos han sobrevivido al paso del tiempo, la cofradía de la Mare de Déu de l’Esperança y la Cofradía de la Dolorosa.

    CALA RAJADA

    La trayectoria de la Semana Santa en Cala Ratjada empezó entre los años 1956 y 1957. 

    Tomeu Gomila Vallespir montó una cofradía de penitentes con cuatro penitentes que llevaban la Mare de Deu del Carme como emblema. 

    Poco a poco esto fue decayendo hasta que sobre 1985, Martí Adrover Melis quiso formar una cofradía nueva, ya que la primera prácticamente había desaparecido. La llamaron la cofradía del Santo Cristo del Pescador de Cala Ratjada. 

    Cerca de cuarenta personas la formaban. 

    Poco a poco, empezaron las desavenencias con la junta directiva y aunque en un pequeño periodo de tiempo nuestro colaborador Nicolau Nadal salió elegido presidente, a día de hoy Carlos Oliver es el presidente honorífico de la misma. 

    Por cierto, en una nota de última hora 

    Una cofradía que poco a poco ha ido perdiendo fieles. 

    Antiguamente la procesión salía de la Iglesia de Cala Rajada hacia el carrer Isaac Peral, Ramon Franco, Leonor Servera, Avinguda Gabriel Roca, Carrer de Cas Bombo y regresaba a la iglesia por la calle Leonor Servera, carrer Cala Agulla, carrer Isaac Peral hasta la entrada de la iglesia. 

    Por lo que ya hemos contado en varias ocasiones la gente ha ido dejando caer esta tradición. “Nadie se quiere involucrar en la Semana Santa de la misma manera y con el sentimiento que se hacía antiguamente”, dicen. Este año en Cala Ratjada solo se llevará a cabo el Viernes santo Es Davallament para representar el encuentro de la Mare de Déu con Jesús.

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