Hoy queremos hablar de algo que parece insignificante pero que principia grandes hazañas… ¡o grandes problemas! Vamos a hacerlo a modo de adivinanza…
Soy algo chiquitito que pertenece al cuerpo humano…Soy de vital importancia para los bebes, soy un musculo que no necesita entrenamiento pues desde bien pequeños me ejercitáis todos los días…Un musculo que las mujeres saben usar mejor que nadie y que empieza por la letra “L”…Soy…soy… ¡soyyyyy! ¡La LENGUA!
Para empezar, cuando pensé en escribir algo sobre la lengua, me vino a la mente una pregunta: ¿Qué haríamos sin ella?
Este órgano de nuestro cuerpo tiene funciones muy importantes aunque no le prestamos tanta atención.
Primero, sirve para hidratar nuestra boca y los alimentos mediante la salivación, pero también para tragar y llevar nuestra comida hasta el estómago; nos da el sentido del gusto al comer y por último nos sirve para comunicarnos… ¡solo esto!
Las funciones básicas de nuestra lengua se desarrollan desde que salimos del vientre de nuestra madre pues, al nacer lo primero que necesitamos es… ¡comer! (¡bueno, después de respirar claro!) Y no hace falta una clase maestra a un bebe para usar la boca, el instinto nos empuja naturalmente a alimentarnos…Pero no solamente por instinto… ¡sino luego por gusto!
Hace años que existen en el mercado unas capsulitas milagrosas y nutrientes en polvo para “alimentarnos mejor”…Si pero, ¿y el sabor? Nada que ver un batido proteico comparado con un buen chuletón con sus verduritas y papas al horno, ¿verdad? Y… ¿qué decir del chocolate? Vale, ya lo dejo…
Basta ver lo mal que lo pasamos con los restaurantes cerrados para saber que el tema del gusto, es importante.
Nuestra lengua es fundamental para nuestra vida…Es considerado uno de los músculos más importante de nuestro cuerpo y más poderoso en relación tamaño-fuerza. Es la que nos ayuda a respirar correctamente, la que nos da alegría al comer, con estos 17 músculos y miles de papillas gustativas que conocen cada sabor y textura…Y si es tan necesaria en el ámbito físico de la vida humana, también lo es en el ámbito emocional y espiritual. Explicación…
Si la lengua sirve para hablar, ¡sin ella no podríamos expresarnos! Y a veces pienso yo… ¿cómo sería un mundo que no habla? ¡Y me parece una maravilla solo imaginarlo! Poneros a pensar, por un segundo en las noticias del Covid sin sonido… ¡qué paz! Una manifestación en la calle con policías mudos y manifestantes sin gritos… ¡no me digáis que no hace gracia! Y muchas veces creo que no nos iría mal estar sin lengua por un tiempo para valorar el tenerla para decir cosas bonitas…
El libro de Santiago, capitulo 3 de la biblia habla muy bien del tema, y describe la lengua como “un fuego, un mundo de maldad. La lengua esta puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo…”
Es curioso como lo que menos pensamos en limpiar en nuestro cuerpo, ¡es la lengua! Y resulta que es el miembro que más bacteria tiene… Por ello las mamas, siempre dicen: “Te voy a limpiar la lengua con jabón” o “te voy a echar pimienta en la lengua”, a esos niños que empiezan a insultar y decir palabrotas…Pero, nos controlamos nosotros, ¿los padres? ¿Acaso podemos enseñar algo que no hacemos nosotros? Es un poco absurdo, ¿no os parece?
“Ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.
Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición… ¡Esto no debe de ser así!”
Todos ofendemos, nuestras palabras muchas veces parecen flechas lanzadas a toda castaña como si la gente que tuviéramos en frente fuera el enemigo… ¡y no es así! Las circunstancias nos dominan y dejamos que nuestras emociones controlen nuestras palabras, ¡y tendría que ser al revés! Tendríamos que hablar cosas buenas, y entonces sucederían cosas buenas…Dios mismo habló, y fue hecho la luz, los animales, la vida… ¡todo! Si empezamos a tener dominio propio sobre nuestra lengua, veremos las cosas cambiar a nuestro alrededor… ¡las palabras tienen poder! Y el poder lo tienes tú mismo, en tu boca con lo que dices cada día, primero de ti mismo y luego de los demás… Luego cosechamos lo que sembramos: si palabras de amor, cosechamos vida, paz, plenitud… Que si palabras de maldad y ofensa…cosecharemos muerte, enfermedades, ansiedad…
“La lengua es un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño fuego!” (Santiago 3:5)
Por último, quisiera que pensáramos en la Titanic: una nave enorme dirigida por un pequeño timón…Un pequeño timón que, por falta de dirigencia llevo a casi toda una flota directo al fondo del mar. ¿Por qué?
Porque no fue corregido a tiempo…Por ello, queremos tener una buena vida, vigilemos este pequeño timón que es la lengua…Es mejor cambiar de rumbo a tiempo, que ir por mal camino y que sea tarde.
Si desea saber más sobre este tema, hable con nosotros. Esperanza de Vida sigue reuniendo a la gente que busca un cambio en sus vidas, cada domingo a las 11h en la calle Mestral nº1 de Cala Ratjada. Y seguimos viéndonos entre semana cada martes a las 19:30 (estudios biblicos) y cada jueves a las 19:30 (oración). También estamos disponible por WhatsApp:+34 691 09 26 96 ¡¡Contacta con nosotros!!
