9 marzo 2026

    ESTAMPAS DE ANTAÑO – 5 – 

    Pep Maria Moll

    Relacionado

    “Nuestro objetivo es un turismo que respete Capdepera y conviva con quienes vivimos aquí”

    Núria Garcia Coincidiendo con la celebración de la feria internacional...

    Capdepera participa en la feria turística ITB de Berlín

    Capdepera ha estado presente un año más en la...

    “La participación juvenil no se impone, se construye”

    Agripina Rocha, regidora de Joventut de Capdepera El modelo participativo...

    Comparte

    Pep Maria Moll

    Reprendemos la colección de fotos con historia que nos recuerdan la nuestra propia. La entrega de hoy es un tanto especial, sale de los cánones que hemos aplicado a los cuatro capítulos precedentes. Y es que algunos lectores han ayudado a este escribidor y gran amante de la fotografía a incluir lo que ellos han considerado importante, que lo es. Veamos:

    Serafín Rosselló Recio considera, en relación con la adjunta instantánea del buque “Miguel Caldentey”: ___” ¡Qué bonito sería que el “Miguel Caldentey”, algún día, pudiera ser repatriado. Volver a sus orígenes. Así le hubiera gustado, sin duda, a su propietario, el “gabellí” Miguel Caldentey Ginard (a) Creus, el cual lo mandó construir en Palma en el año 1923. Este barco tenía su base de operaciones en Cala Rajada — ¡qué gran atractivo sería para el turismo y, por supuesto, culturalmente hablando, poderlo contemplar de nuevo surcando nuestras aguas como tantas veces hizo zarpando de “Na Ferradura” o “Es Mollet”! –. El barco, actualmente, creo que está en Francia, en un museo naval. Quizás una buena inversión en aras de reclamar lo que es de Capdepera sería de justicia estudiarlo y hablarlo con las partes, viendo los “pros” y “contras”. Alguien debe haber, y si en mis manos estuviera la posibilidad no la dejaría pasar, que este símbolo náutico “gabellí” del pasado regresara. Seguro que el gran potencial económico que podría generar hoy en día, con las visitas a su seno, es digno de ser considerado”.

    Pep Lluís Atienza, frente al lienzo que domina la capilla de la Almudaina de Artá, que retrata la rendición de los moros de Menorca en el Castell de Capdepera, expresa sorprendido: ___” ¿Alguien puede entender el desinterés de quien tiene en sus manos la posibilidad de que este cuadro esté expuesto en el lugar donde ocurrieron los hechos del Tratado de Capdepera, uséase las autoridades “gabellines”? ¿Conocen éstas la existencia de esta histórica pintura? Teniendo un Museo en el recinto del Castillo y una placa conmemorativa del hecho, es una sinrazón que dicho cuadro, que retrata la llegada de las huestes musulmanas ante el Rey Jaume I, permanezca en la Almudaina del pueblo vecino. Lo que es del César…”.

    El Grup d’Acció Balear G.A.B. se refiere, quizás no en tono tan reivindicativo, a las piezas de los “Guerrers de Son Favar (Capdepera), denominados Mars Balearicus”: ___”Reliquias dejadas por nuestros antepasados baleáricos. Esculturas de bronce halladas en la indicada finca en unas excavaciones que se realizaban sin intención de encontrar estos restos. Representan jóvenes luchadores que se aguantan sobre una peana de piedra calcárea, pertenecientes a este grupo de “Mars Balearicus”. La principal es una figura humana que se presenta desnuda, con un casco del tipo frigi con cimera. Su cara se define por unos ojos almendrados, nariz recta y orejas grandes. Tiene el brazo derecho doblado y la mano cerrada que deja ver un orificio redondo que debía alojar algún objeto, probablemente una lanza de hierro, por los restos de este metal encontrados en la perforación del puño. Diferente de los otros tres guerreros. Estas estatuillas se identifican con divinidades bélicas, tal vez de origen oriental. El conjunto de “Son Favar”, en Capdepera, es excepcional en la prehistoria balear; su datación es de los siglos IV-III antes de Cristo”.

    Estas figuritas de bronce, al parecer en poder del Museo Regional de la vecina villa, son piezas “gabellinas” que deberían reposar en las estanterías del Museu del Castell. ¿Conoce el Consistorio la existencia de estas piezas de nuestro patrimonio?

    Salvador Ortega Recio, primo de quien abre este artículo, nos deleita con tres fotografías: años 1950 del pasado siglo, dos vistas de la pequeña Capdepera que retratan el Castillo, la Iglesia y las viejas calles. Y añade Salvador la coloreada fotografía de la Cala Agulla de invierno, inundada de aquel célebre “arenís de pedreres” depositado inconscientemente sobre sus rocas, en lugar de la arena fina, después del temporal marítimo de febrero de 1992.

    Agradecidos quedamos por estas imágenes y comentarios de quienes hoy hemos dado protagonismo en esta palestra.

    spot_img