Noticias de la Asociación Ca Nostra. Comida anual y otros entresijos relacionados con el colectivo y el futuro de varios espacios municipales

El pasado sábado, día 5, la asociación de la Tercera Edad “Ca Nostra” de Capdepera celebró su fiesta-comida anual en Ses Cases de Son Sant Martí, cerca de la playa de Muro, lugar en donde, hace unas semanas, hizo lo propio la de “Sol Naixent” de Cala Rajada.
El alcalde Rafael Fernández, con su “troupe” de concejales, presidió el ágape y, tanto la primera autoridad como Pedro Llabata, presidente de la asociación, realizaron sendos parlamentos para cerrar el acto.
Según algunos amigos que ocupaban un amplio espacio en el restaràn, fue una jornada brillante, suculenta en cuanto al menú servido y con una organización impecable, como acostumbra a ser cualquiera de los eventos que la modélica entidad “Ca Nostra” promueve.
Rafael Fernández, alcalde, ya había comunicado a la asamblea de socios que, en número de 27 (de los 200 afiliados existentes) acudieron a la reunión en el local de la plaza Constitución – datos que refrendó la primera autoridad en el transcurso de este ágape — (y lo contamos, siempre según la información recibida del grupo de amigos citados) — que el 16 de diciembre, en vísperas de la fiesta de la patrona de Capdepera, la Virgen de la Esperanza, sería inaugurado el nuevo edificio municipal de Vilaroja.
Gracias a la presencia en la asamblea de “Ca Nostra” de dos asociados, de ambos sexos, separadamente, que iban tomando notas en el transcurso del acto, los cuáles tuvieron la deferencia con Faxdepera de informarnos del desarrollo de dicha asamblea, — cosa que les agradecemos — podemos, seguidamente, hilvanar un noticiario de lo acaecido.
Sigan leyendo:
Para quien lo ignore, diremos que una parte del nuevo edificio municipal de Vilaroja pertenece a un enclave, conocido como “Tasà” del que en 2019 Pedro Llabata firmó la documentación de compra-venta, al unísono con el señor alcalde. Como está estipulado en aras de la legalidad vigente, todos y cada uno de los miembros de la Junta Directiva de “Ca Nostra” y a continuación de obligatoria Asamblea General, supuestamente, debieron refrendar el acuerdo previo necesario para la adquisición del mencionado inmueble. Nuestros comunicantes, parece ser, que están convencidos de ello.
Dichos 2 socios del Club de mayores que asistieron a la asamblea y que, aparentemente, hacían de fedatarios de lo que acontece en la reunión, nos informaron de que el presidente patentizó la recepción de 25.000 euros de los 125.000 que totaliza la venta del casal Tasà al Ayuntamiento de Capdepera. Y también que en los tres años sucesivos a aquella fecha de 2019 la asociación recibiría dos plazos de 50.000 euros cada año, hasta totalizar el importe de la venta del solar, que don Juan Mollà Massanet donó a “Ca Nostra” con fines de residencia de ancianos, ahora convertido en sede consistorial destinada a Urbanismo y Archivo municipal.
Desde 2019 hasta hoy han transcurrido los tres años por lo que es de suponer que los 100.000 euros podrían ir destinados (fue una sugerencia del alcalde y de Llabata) al adecentamiento y reforzamiento de estructuras en la parte baja del antiguo ayuntamiento, en la plaza des Sitjar, quizás con la finalidad de traspasar allí el local de la Tercera Edad, abriendo en la fachada un bar hacia la misma plaza.
Así y todo, el consistorio está a la espera de los resultados de una encuesta de ideas sobre a qué destinar la vetusta casa consistorial, encuesta que se efectuaría en breve.
Por cierto, — nada que ver con la Tercera Edad – otra idea que alguien ha puesto sobre la mesa (obviamos nombres) y que podría prosperar en La Sala sería la de un mercado cubierto .
Lógicamente, en todo este tema – al igual que en otros asuntos que conciernen a intereses populares –nada ha objetado (salvo el mentado presidente, asintiendo con su puño y letra) la oposición municipal (de todos es sabido que esta es poco menos que inexistente en Capdepera).
Extrañó, y mucho, que la agrupación que hasta la fecha ha sustentado y apoyado a la junta directiva y, de forma concreta, a Llabata, no hiciera acto de presencia en el club de mayores en un acto tan relevante como es una asamblea.
Nos referimos a la Coral “ Ca Nostra” (o Coral “Gabellina”, como prefieran), si bien parece ser que esta formación –por comentarios salidos de algunos de sus propios componentes– se encuentra en horas bajas.
Haciendo honor a la verdad -lo constata la pareja que nos ha informado- sí acudieron a la “bunyolada” del Dia de les Verges, aunque no a la comida de Son Sant Martí.
IMPORTANTE
Pedro Llabata dijo en la citada Asamblea que ya, con sus 80 años a cuestas, se encuentra casi impotente para afrontar el “papeleo” que desde el Consell de Mallorca y otros organismos se le requiere.
Llabata se autoproclamó dimisionario, el próximo año, en mayo, en su calidad de presidente. Como bien apuntaban los informantes (uno de ellos -nos dijo un “pajarito”- se postula como sucesor).
“No depende de Llabata su dimisión, si bien una retirada a tiempo, siempre supone una victoria” (sic). Y añadían: “Si la actual Junta Directiva desaparece, o dimite, y sin Llabata al frente, “Ca Nostra” no sería lo mismo. Hay que impedir a toda costa que, en mayo, ninguno de ellos abandone el barco”. (sic).
