En las últimas semanas, representantes del sector del taxi en Capdepera y el regidor de Mobilitat del Ajuntament han mantenido diversas reuniones en las que los profesionales del transporte han expresado sus inquietudes y opiniones de cara a la próxima temporada.
Estos encuentros entre taxistas y ayuntamiento suelen ser habituales cuando está a punto de iniciarse la temporada turística. Como este año las fiestas de Pascua se celebran muy pronto, a finales de marzo, ya se han celebrado las ‘charlas’ correspondientes entre el sector y el consistorio.
De aquí se desprende lo que será la organización de cara a la campaña turística.
Además, está previsto, a falta todavía de confirmación, que este mismo mes se puedan celebrar los exámenes de taxista, si bien todavía la fecha está por determinar.
A falta de una buena conexión de autobús con Palma y otros lugares de la Isla, el taxi en Capdepera y todos los núcleos de población que lo conforman representa un sector de vital importancia.
Desde hace tiempo, durante los meses más fuertes de la temporada, julio y principalmente agosto, la falta de transporte público genera grandes problemas de comunicación en el municipio, hasta el punto de que se comente que el número de taxis sea bajo por las necesidades existentes.
Además, se produce la circunstancia de que debido a la falta de buena comunicación y frecuencias directas de bus al aeropuerto, los taxis realizan un gran número de servicios a Son Sant Joan, con los problemas que ello genera, porque no olvidemos que somos el municipio más alejado de Palma y para un servicio a Ciutat implica un mínimo de dos horas para los conductores y vehículos, reduciéndose así mucho el número de vehículos efectivos para prestar servicios.
Años anteriores se intentó que cada vehículo pudiera ser conducido por más de un conductor y que el taxi circulase durante más horas al día, si bien parece ser que el servicio no acabó dando el resultado esperado porque durante determinados momentos de la temporada pudimos comprobar que el servicio no daba a basto, sobre todo para aquellos turistas que acudían a Cala Rajada y por la noche querían regresar a su hotel fuera del núcleo (Cala Mesquida, Canyamel o Font de Sa Cala) y tenían problemas para encontrar un taxi libre.

Es por todo ello, que la planificación que ahora se realice será crucial para las comunicaciones de nuestro municipio. Cabe recordar también que está previsto que este año, Capdepera (Cala Rajada) tenga una línea propia del TIB con Palma, a diferencia de años anteriores en que los pasajeros debían hacer trasbordo en Manacor y esperar a que el autobús procedente de Son Servera (que la gran mayoría de veces iba lleno o sin sitio para sentarse) llegase.
El tema del transporte público es una cuestión que está en la cuenta del debe de nuestro municipio.
En cuestión de semanas está previsto que todo el organigrama esté organizado, y más teniendo en cuenta que Pascua está a la vuelta de la esquina. Bien es cierto que después habrá un gran parón hasta que arranque la temporada en mayo o junio, aunque conviene tener este tema atado para que después no puedan producirse imprevistos que no dispongan de margen de maniobra y nos pille de lleno la temporada.
El consistorio deberá recoger también las opiniones de los hoteleros, porque son grandes conocedores de las necesidades del servicio y si las características de éste responde o no a la demanda existente.
En años anteriores, los taxistas habían solicitado al consistorio que convocara exámenes antes de la temporada (cada año se hacía un examen y duraba cinco años). Este examen permite que cualquier persona que tenga carné de conducir se pueda presentar: acreditando que conoce el municipio y un cierto nivel de catalán, castellano, inglés y alemán.
